CADA DIA TRAE SU AFÁN
Por Carlos Eduardo Trujillo González
La actual crisis económica, social y política que vive nuestro país, permite plantear cambios de orden constitucional, económico, tributario y fiscal; sin lugar a dudas, la necesidad de recursos económicos que requiere el estado, sus instituciones para atender las necesidades sentidas que ya vienen desde el pasado y que se ahondan cada día con esta coyuntura que la pandemia hoy nos deja, ello requiere no solamente un análisis, sino la unión de todos lo sectores políticos, económicos, sociales, religiosos, étnicos, culturales, empresariales, etc., que permitan proponer como ya algunos lo han manifestado, cambios de orden sustancial en la misma constitución y ello genere por ejemplo la federalización o autonomía de las regiones o los hoy llamados departamentos, los que de acuerdo a su situación geográfica, climática y cultural, tienen atipicidades que permiten que sus necesidades sean distintas entre regiones, lo que hace necesario el cambio de la homogenización existente. El sistema general de participaciones, establecido hoy también requiere de ajustes que permitan que a los entes territoriales puedan llegar los recursos necesarios y permitir la equidad para la atención inmediata y el cierre de las brechas, que según competencias, son los departamentos y municipios quienes les corresponde en primera medida atender las necesidades básicas e insatisfechas y el interactuar inmediato con las comunidades vulnerables; hoy según estudios de la misma federación nacional de departamentos, establece que de cada 100 pesos que recibe el estado central por concepto de impuestos, 81 pesos se quedan en la nación, 14 pesos en los municipios y 6 pesos en los departamentos, lo que muestra que la descentralización opera solo para las competencias, pero en nada para el manejo de los recursos, por ello es importante volver a revisar el sistema general de regalías, recursos que son de los entes territoriales, departamentos y municipios, pero a los cuales solo les llega una mínima parte de lo recaudado por este concepto y que además de la tramitología existente, la centralización y manejo de los recursos así como de las decisiones por parte de planeación nacional generan múltiples tramites que impiden desarrollar con efectividad, fluidez y objetividad, proyectos necesarios para el desarrollo de obras que generen además la reactivación económica y de empleo que tanto hoy se necesita en este país; La modernización de algunas instituciones y la reforma a la justicia cabe en el propósito de una posible reforma constitucional que permita proyectarlas a las necesidades del país, darle las herramientas y los recursos que requieren para que estas sean eficientes, eficaces, independientes y autónomas, para que así halla unidad en el ordenamiento del estado y no se provoquen los conocidos choques de trenes que en muchos de los casos permiten pensar que las decisiones que allí se toman son decisiones politizadas, las que hoy provocan incredibilidad y mala imagen entre los colombianos.
