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Opinión/ Creado el: 2018-11-05 01:22

Brecha de sueños

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 05 de 2018

Por: Juanita Escadón Salazar

Una de las luchas sociales más significativas de la actualidad, es la consecución de la equidad de género, es decir esencialmente que mujeres y hombres gocen de los mismos derechos y oportunidades en su calidad de seres humanos. Y si bien la organización mundial ‘Equal Measures 2030’ declaró que por encima de 6 países (El Salvador, India, Indonesia, Kenia y Senegal) Colombia es la nación con mayor equidad de género, todavía queda un camino muy largo por recorrer.

Es en la esfera pública donde se encuentran las evidencias más claras de falta de equidad. Para comienzos del 2018 la mayoría de cargos parlamentarios estaban ocupados por hombres y aunque las elecciones dieron lugar a la inclusión de más mujeres en los escaños, el género sigue siendo un obstáculo para ellas cuando se trata de alcanzar estos puestos; de hecho me atrevería a afirmar que el ojo crítico de la comunidad internacional y las organizaciones dedicadas a estos temas tuvo que ver en este cambio de panorama político. Mientras tanto en el plano laboral, las cifras demuestran que en el país es mayor la tasa de desempleo cuando se trata de mujeres y que en comparación a los hombres, el acceso de estas a empleo, educación y capacitación es mucho menor.

Ahora bien, adentrándonos en la esfera privada nos damos cuenta que es ahí donde está la raíz del problema. Aunque el machismo está arraigado en la cultura colombiana desde hace muchas generaciones, las familias siguen inculcándolo, asumiendo que los roles en el hogar y la sociedad están demarcados por el género, aún en los actos más inconscientes e involuntarios. Para demostrar esto, la marca de muñecas ‘Barbie’ que ha roto sus propios paradigmas y estereotipos a favor de la equidad de género, creó recientemente una campaña de sensibilización para demostrar cómo aún hoy en día, sigue habiendo una ‘brecha de sueños’ entre las niñas y los niños, creada incluso por sus mismos padres. Esto gracias a que la ‘asignación’ temprana de los roles de género, les resta confianza a las mujeres frente a su potencial y las limita en sus aspiraciones.

De hecho, estudios demuestran que es a partir de los 5 años que las niñas dejan de soñar con tener roles de poder (presidentes, científicas, astronautas, etcétera) por cosas tan simples como recibir ‘juguetes para niñas’ por encima de otros que estimulen y enriquezcan su inteligencia. También juega un papel fundamental la definición de lo que es ser mujer para una cultura tan limitada y machista como la nuestra, ya que se les inculca a las niñas y niños un concepto de feminidad asociado a cánones de belleza y comportamientos delicados, en vez de enseñarles a ellas que ser femeninas no excluye ser fuertes y poderosas y a ellos, que asumir roles y responsabilidades ‘hechos para mujeres’ no les va a restar masculinidad. De no modificar estas enseñanzas y pensamientos retrógrados, seguirá siendo más lejana la meta de la equidad, porque aun cuando las cifras busquen demostrar lo contrario, son los hogares y las familias la base del cambio.

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