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Opinión/ Creado el: 2018-09-23 02:31 - Última actualización: 2018-09-23 02:32

Bonos Carrasquilla: entre lo ético y lo legal

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | septiembre 23 de 2018

Una vez finalizado el primer debate político en el Congreso de la República bajo la era Duque, se pueden sacar algunas conclusiones sobre lo ético y lo legal respecto de los hechos que le reprochan al Ministro Carrasquilla.

La moción de censura busca ejercer un control político sobre las actuaciones de los ministros, directores de departamento administrativo y superintendentes, por incumplimiento de sus funciones o por desatención a citaciones (art.135-9 de la C.P.)

En el caso de Carrasquilla, aparentemente no hubo violación de sus funciones como Ministro. Lo que se le recriminaba era tal vez una falta a la ética por hechos ocurridos en el 2008, un año después de dejar el Ministerio de Hacienda.

Para la mayoría de los Congresistas no existe ningún inconveniente que bajo su gestión como Ministro, haya impulsado la creación de unos bonos de agua y que después de su salida, hubiese creado una empresa para asesorar a municipios en la compra de esos bonos, lo cual resultó a la postre un pésimo negocio para esas poblaciones.

Sin embargo, desde hace siete años tal conducta está prohibida en la Ley 1474/2011. Esta Ley anticorrupción prohíbe a los ex servidores públicos, asesorar, asistir, representar o gestionar intereses privados, a título personal o por interpuesta persona, en asuntos relacionados con las funciones propias del cargo, o permitir que ello ocurra, hasta por el término de dos (2) años después de la dejación del cargo, con respecto del organismo, entidad o corporación en la cual prestó sus servicios.

Dicha norma sanciona disciplinariamente a los ex funcionarios que cometan esta conducta bajo la vigencia de tal ley. Sin embargo, no le cobija a Carrasquilla pues los hechos fueron cometidos hace 10 años cuando la ley no existía (principio de irretroactividad).

No obstante, la conducta a pesar de haber sido legal en aquella época, tiene un reproche ético, pues no está bien que una persona se lucre por información privilegiada obtenida en virtud de sus funciones. Mientras nuestros gobernantes no cambien esta distorsión -entre lo que es y no es ético- seguirá existiendo corrupción en la administración pública. (*Dir.  Grupos Nuevas Visiones del Derecho – USCO).