Bienvenido el Papa Francisco
Difícil creer que muchos de los que se rasgan las vestiduras y colocan la fe cristiana como portaestandarte de su actitud frente a la gente, ahora por razones netamente políticas nieguen la presencia del Papa Francisco en Colombia, como si les hiciera daño su mensaje fraternal.
Yo soy cristiano y de verdad no muy practicante, pero tampoco modelo de mojigato, a diferencia de los muchos dirigentes que conozco, que mil veces expresan avemarías todos los días en sus charlas y en sus alocuciones, y van a misa y rezan el padre nuestro en familia como soporte de sus valores morales y familiares.
Su fe cristiana sostiene valores que inspiran los principios de justicia, fraternidad, templanza, honestidad y la paz, sobre todo la paz, la que están poniendo en tela de juicio, simplemente porque el Papa viene en el periodo de un gobierno que desaprueban por razones de tipo, creo no político sino politiquero, lo digo así me caigan rayos y centellas.
La visita del pontífice es netamente pastoral, no es político-partidista, y es una reafirmación del apoyo de la Iglesia Católica al Acuerdo que firmó el Gobierno Santos con la guerrilla de las Farc, así como lo hizo la comunidad internacional en conjunto, luego de una confrontación de casi sesenta años de terror, de zozobra, muerte, pobreza y desolación con millones de víctimas.
El catolicismo tiene su centro de poder en el Estado Ciudad Vaticano, y en esas condiciones su jerarca, el Papa Francisco, tiene carácter de Jefe de Estado, y por su misma naturaleza y tradición diplomática, tiene derecho a los honores que se le brinda comúnmente a sus homólogos en cualquier lugar país del mundo, así profesen una doctrina religiosa diferente.
Para la comunidad internacional, persona somos todos los individuos de la raza humana, no importa la edad, estrato, estirpe o condición social, política o religiosa. Ni la religión ni la política nos hace diferentes. Claro que hay retrógrados en todas partes.
El Presidente de Estados Unidos Barak Obama, lo recibió en Estados Unidos con todos los honores y acatamiento de Jefe de Estado, así como lo han hecho los lideres en todos los países de ascendencia musulmana que ha visitado, porque ven en Francisco un auténtico mensajero de paz.
Ahora, ¿qué vale un dineral su estadía en Colombia?, no señor, el Papa no llegará a ningún hotel privado, descansará en la nunciatura apostólica en Bogotá y en las demás sedes episcopales a donde llevará su mensaje de paz. El viaje intercontinental lo hará en la Alitalia, la aerolínea oficial que transporta al papa por el mundo, y el Papamóvil es una deferencia de Chevrolet Colmotores y no se lo llevarán de aquí.
Las obras que se están alistando en Colombia con motivo de su visita se quedarán aquí para el servicio de los colombianos, que yo sepa el papa, ni el vaticano, ni ningún jerarca de la iglesia se van a quedar con ellas. Creo que la visita papal genera obras, mueve la economía y confirma nuestro deseo de paz.
Lo que cuesta es la organización de los actos que movilizarán millones de personas, especialmente en seguridad, y ese rubro lógico que tiene un precio, o sino pregúntenle al ex presidente Uribe que ya no es Jefe de Estado, y el Gobierno colombiano cumpliendo una norma aprobada de manera leonina en su mandato tiene que invertir unos quince mil millones de pesos para garantizar su seguridad y la de su familia cada año, ¿qué opinan?.
En las cuentas del Gobierno son casi ocho millones de víctimas visibles del conflicto armado en Colombia, cuántos muertos, secuestrados, desplazados de su terruño, cuantos huérfanos, cuantos sufrimientos, tanta en la calle, tanto mutilado por esta causa, por ello es absurdo que un grupo minoritario de la población se atribuya el derecho de seguir desafiando el futuro oponiéndose hasta al Papa, porque el acuerdo de paz no lo firmó su grupo político.
Uno entiende a los pastores evangélicos porque no son católicos, aunque no todos están contra la visita del Papa, pero saber que hay sacerdotes católicos politiqueros que tiran la piedra y esconden la mano si da tristeza, estos señores si ofenden la fe y la moral cristiana, debieran retirarse si un mensaje de paz no los conmueve ni obedecen su jerarquía. Bienvenido el Papa Francisco y su mensaje pastoral.
