lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-25 01:46

Bienvenido Dr. Uribe

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | julio 25 de 2019

 

Apreciado jefe: increíble lo que vemos hoy en la política regional. No solo nos ahoga la corrupción que se estila de arriba hacia abajo en la administración pública, sino  que ese cáncer corruptor nos amenaza haciendo estragos en la economía del Dpto. del Huila. Desde hace al menos dos años hemos venido denunciando en esta columna la decidía que acompaña a las autoridades viales regionales y a la ANI, Agencia Nacional de Infraestructura,  por el problema de Pericongo. Una enorme roca que cayó desde el talud superior destruyó hace más de 24 meses el viaducto en ese lugar y todavía no ha sido posible que nuestras autoridades se hayan ocupado de resolver definitivamente el impase. Dos largos años en los que la economía del sur del Huila, del Putumayo y del Caquetá ha sido afectada en materia grave, pues los transportadores pacientemente vienen haciendo tediosas filas, a veces de más de una hora, para poder continuar su camino con los productos y mercancías hacia Pitalito, Mocoa y el sur del Dpto. del Caquetá. Los combustible, gasolina, ACPM y gas sufren retrasos en su entrega a las estaciones de servicio, los alimentos perecederos se dañan, y el tema de la firma Concesionaria Aliadas empeñada y atornillada en su negocio y en mantenerse como tal, pese a que es evidente su incumplimiento desde el momento en que por razones de iliquidez y de corrupción no pudo hacer el cierre financiero quedando en proceso de caducidad e incumplimiento, razones más que suficientes para  retirarla de la concesión, sin embargo no hemos visto interés de la ANI para definir el futuro de esta sórdida relación contractual. Y mientras tanto los usuarios de la vía Neiva – Pitalito-Mocoa -  Santana nos vemos obligados a pagar dos peajes por trayecto, sin derecho a protesta, uno localizado en los cauchos cerca de Neiva y el otro en los llanos de la Virgen cerca de Garzón. Los entendidos en la materia, Dr. Uribe, han manifestado que ya han sido  recaudados, por este concepto, más de $350.000 millones que reposan en alguna fiduciaria, y la vía en una longitud superior a los cuatrocientos kilómetros va deteriorándose aceleradamente, sus obras de arte, puentes, viaductos y la carpeta asfáltica  rota, sin que ninguna autoridad responda por su rehabilitación. Ese dinero que debería utilizarse en la modernización, rehabilitación  y mejoramiento de la carretera en toda su longitud, duerme en las arcas de la fiduciaria el sueño de los justos. Para  el colmo de los males que afectan este corredor vial, la semana anterior en otro tramo de la misma a la altura de los municipios de Gigante y Garzón, cayó un enorme derrumbe que taponó otro viaducto construido por Emgesa la empresa que se encargó de la construcción de la central hidroeléctrica del Quimbo. Con este  nuevo daño a la estructura vial estamos muy próximos a convertirnos en sucesores de la calamidad vial que azota a la vía Bogotá -  Villavicencio. Seria de buen recibo para el sur de Colombia, Dr. Álvaro Uribe,  que durante su estadía en el Huila se analizara el tema que le comento, y por eso quiero solicitar su amable intervención ante el poder central para encontrar legalmente la forma de descongelar recursos de los peajes, destinarlos al Invías, entidad idónea y especializada, para que se encargue de programar las inversiones necesarias que permitan la pronta recuperación de la única y más importante vía que une al sur de Colombia.