Bellezas naturales
Hemos sido reiterativos en esta Casa Editorial que la biodiversidad está conformada por una variedad de formas de vida y de adaptaciones de los organismos al ambiente que encontramos en la biosfera y que se constituyen en la gran riqueza de la vida del planeta. Esta diversidad biológica incluye las distintas especies de plantas, animales, hongos y microorganismos que habitan en un espacio determinado, que se encuentra delimitados a su variabilidad genética y a los ecosistemas de los cuales hacen parte. Estas maravillas que nos ofrece la naturaleza constituyen una de las mayores riquezas que posee el territorio huilense y que en muchas ocasiones desconocemos la gran importancia que representa para nuestra supervivencia. Todos somos espectadores del ambiente natural que nos rodea, donde se incorporan los procesos biológicos y evolutivos que se dan a nivel de genes, especies, ecosistemas y paisajes.
Igualmente hay que destacar la gestión que está adelantando la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena-CAM, que viene impulsando el senderismo como estrategia de educación ambiental, iniciativa que a su vez permite que la comunidad reconozca y valore los servicios ecosistémicos que ofrecen las áreas protegidas del Huila. Tal es el caso, lo que se está presentando en la vereda La Ilusión del municipio de Acevedo, área del Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos-Puracé, donde se encuentra ubicado el sendero Los Chorros, un lugar rodeado de bosques de roble, donde habita el Oso de Anteojos y la Danta de Montaña. Es destacable como este sector es cuidado por la comunidad de la zona. Los niños integrantes del grupo Guardianes del Bosques y la Asociación Ambiental Colombovivo, integrada por campesinos del centro poblado San Adolfo, son los que, desde hace meses, impulsan el lugar como un atractivo ecoturístico digno de visitar. Los hermosos paisajes que se encuentran distribuidos en todo el territorio huilense se constituyen en los más hermosos atractivos naturales, entre los cuales se encuentran las aguas cristalinas, que forman pozos de colores entre verde y azul, a lo largo de la quebrada Aguas Claras, principal afluente del río Suaza, donde los visitantes pueden observar y disfrutar de los sitios conocidos como Charco Esmeralda y El Barco.
En esta ola de oportunidades que genera la gran biodiversidad y los atractivos turísticos ecológicos que poseemos en el departamento, permiten dinamizar las economías locales, que permiten aprovechar en especial la dinamización de las economías locales, para que se aprovechen las bellezas naturales a fin de que los turistas, conozcan, admiren y amen el patrimonio natural de nuestro territorio, permitiendo la conservación y protección del mismo, a través de la educación ambiental, sensibilización y acompañamiento de los habitantes de estas zonas.
