Artesanos, memoria tradicional
En nuestro territorio, la artesanía siempre se ha considerado como un sector sin mayor importancia dentro del contexto económico de un país. Sin embargo, es una actividad creativa fácil de desarrollarse, que generalmente se hace con las manos y de manera individual. Se ha desarrollado en las zonas rurales y en algunas zonas urbanas de las urbes, porque presenta un alto potencial, en términos de generación de empleo. Esta actividad productiva, se ha convertido en un alivio sustancial para las familias que no encuentran otras oportunidades laborales. En las regiones que han sido escenario del conflicto armado, ha sido aprovechado el saber tradicional y se ha convertido en la memoria histórica para mantener las costumbres culturales y artesanales, a través del arte heredado de sus ancestros. Las artesanías podrían ser un importante instrumento para la paz. Además, la materia prima utilizada para la elaboración de sus mercancías es a base de productos naturales que se encuentran al alcance de la mano, como arcilla, bambú, cuero, fibras, fique, guadua, lana, madera, tagua, totumo, metales preciosos, etcétera. Pero igualmente son productos del saber popular y tradicional como el bordado y el tejido.
Para el departamento, la artesanía tiene un gran potencial económico y es una fuente importante de empleo, que, si está bien organizada, puede contribuir al desarrollo económico y social y puede aportar soluciones integrales del campo colombiano y las zonas marginales de la ciudad. Un total de 14 de destinos turísticos fueron elegidos por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo como parte de una nueva estrategia denominada la ‘Ruta de las artesanías’. Esta se desarrolla en el marco de la campaña nacional de promoción turística 'Seguro te va a encantar'. La misma incluye tres municipios del Huila que contarán con sus respectivas rutas turísticas: Altamira, Suaza y Pitalito. Se trata de las rutas del Bizcocho de Achira, Sombrero Suaceño y de la Chiva de Pitalito.
Durante estos trayectos, los turistas podrán conocer los procesos de fabricación de estos productos que cuentan con Denominación de Origen Protegida. La mayor problemática que presenta este sector es la dificultad para tener unos adecuados y óptimos canales de comercialización Todos sabemos que en la economía de los artesanos, es la venta. Casi sin canales de comercialización especializados en la artesanía de nuestro país, el fabricante de estos bienes se encuentra sin opciones para dar a conocer su oferta, y bastante indefenso ante el cliente a la hora de fijar el precio, aunque existen excepciones de alguna importancia. El accionar gubernamental debe conducir a contrarrestar esta dificultad.
