Arde el pulmón del mundo
Por: María del Carmen Jiménez
Ante la indiferencia de Bolsonaro y la poca acción de autoridades gubernamentales de Brasil frente a la emergencia ambiental, hace 17días a una velocidad record los incendios devastan el pulmón del mundo .Según informaciones de prensa, han sido destruidas más de 500 mil hectáreas.
El 60% de la Amazonía está en Brasil, absorbe mil millones de toneladas de dióxido de carbono, es la mayor región de bosque tropical del planeta, su bioma es inigualable y su existencia vital para los esfuerzos de enfrentar el cambio climático . La región amazónica tiene 7.4 millones de kilómetros cuadrados, forma un ecosistema que se constituye en la más grande reserva ecológica del planeta con cientos de especies vegetales y animales que están siendo calcinados .
La Directora de Ciencias del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (PAM por sus siglas en inglés) ANNE ALENCAR planteó que los incendios se deben al aumento de la deforestación , sumado a la expansión de infraestructura vial, la frontera agrícola y ganadera, el aumento de cultivos ilícitos y tráfico de madera, un negocio de bandas criminales, así como de gobiernos locales y nacionales.
El Programa de Quemas del Instituto Nacional de Investigaciones espaciales anunció que los incendios aumentaron en Brasil en un 82% en comparación con el año pasado , estima además que la deforestación se ha triplicado. En julio se talaron 2.254.8 Km cuadrados de bosques, 278% más que el año pasado. Frente a estas alarmantes cifras, el Presidente de Brasil catalogó los datos del INPE como falsos. También atribuyó a las ONGs ser las causantes de los incendios para desprestigiar su gobierno. Tremenda desfachatez para ocultar el daño ambiental, del ecosistema y de las reservas indígenas que su política de explotación de tierras para hacer de la Amazonía una zona económica con “un desarrollo similar al del Japón” está causando.
Los expertos y activistas del mundo plantean que la continua destrucción de la Amazonía es una amenaza para el futuro de la humanidad. Sorprende la inercia de los gobiernos de la región, con pocas excepciones, frente a esta dramática situación, pues de entrada se pierde la diversidad biológica entre otros daños.
La adolescente sueca Greta Tunberg, que lucha junto a otros jóvenes para salvar al planeta de las consecuencias del calentamiento global y que hace días viaja en un velero ecológico para participar el próximo 23 de septiembre en la cumbre sobre acción climática de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, debe estar desconsolada en alta mar viendo cómo se destruye el pulmón del mundo y cómo el mundo no hace nada para salvarlo.
