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Opinión/ Creado el: 2020-05-20 06:21

Andrés Felipe Arias; inocente

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 20 de 2020

Por Luis Humberto Tovar Trujillo

Soy un admirador integral de Andrés Felipe Arias, vi la entrevista de José Manuel Acevedo de RCN, sobre la decisión eventual de la Corte Constitucional, donde se aspira se le conceda el derecho legítimo de la segunda instancia, que, además, es un derecho humano; el Art 8 de la Convención Americana de DDHH (1969) como el 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) incluyen la doble instancia como parte del debido proceso. Colombia suscribió ambos tratados, está obligada a cumplirlos.

Adicionalmente a lo anterior, en esa condición, de acuerdo con el Art. 93 de la Constitución Política de Colombia, establece: “Los Tratados y Convenios Internacionales ratificados por el Congreso que reconocen derechos humanos y que prohíben su limitación en los estados de excepción, prevalecen en el orden interno”.

Esta evidencia jurídica, tomada textualmente de la Carta nuestra, demuestra el tamaño de la persecución a que ha sido sometido Arias, de la injusticia de uno de los llamados órganos que imparten justicia y, que, por estar sumidos en la corrupción comprobada, se dedicaron a perseguir, como en efecto se ve, al gobierno que destapó esas andanzas de alcantarilla de las altas cortes, vigente aún.

Sobrada razón asiste a Arias, en expresar: “Si a mí me permiten impugnar mi sentencia ante un tribunal imparcial e independiente-íntegro; sin ningún tipo de conexión con quiénes me condenaron, yo estoy seguro de que pruebo mi inocencia”.

Reclama, porque la mayor afectación de un ser humano es haber sido juzgado y condenado por jueces corruptos; hasta allá llega la humillación; además de ser la mayor infamia, los niveles de putrefacción de las altas cortes.

Grave aún, que hasta ahora los protagonistas de esos episodios de podredumbre aun siguen haciendo uso de las ventajas periódicas del coronavirus. No se sabe de sentencias condenatorias por las altas solidaridades de cuerpo vigentes.

Mas grave, dijo: “(...) hay personas que realmente han cometido delitos atroces y delitos de lesa humanidad y aun así están en el Congreso". Esas antítesis, impunidad para delincuentes de lesa humanidad, con premio incluido y, condena para un inocente y todos los inocentes de nuestra sociedad.

Triste argumento para quienes dicen abrirse un boquete, pobreza mental y jurídica mayor; "Me parece tristísimo ese argumento, porque es como decir, no podemos abrir esta puerta porque han sido tantas injusticias que, si se abre, entonces quedarán expuestas”.