viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-09-18 02:56

Amenazada la democracia

Escrito por: Editorial | septiembre 18 de 2019

Participar en el ejercicio democrático en Colombia, se ha convertido en una seria amenaza para la integridad física de los candidatos que participarán en las próximas justas electorales del domingo 27 de octubre. Existen riesgos antiguos y nuevos que están afectando el normal desenvolvimiento de éstos en algunos territorios del país, donde hacen presencia los grupos ilegales del narcoterrorismo. Es muy triste que muchos de ellos han sido secuestrados y otros han sido asesinados salvajemente, simplemente por el simple hecho de defender los intereses de las comunidades en caso de ser elegidos.

Prácticamente todas las evaluaciones que han realizado las autoridades colombianas, coinciden en el mismo diagnóstico. Vamos hacia un desastre anunciado. Las próximas elecciones van a estar marcadas por hechos violentos y amenazas permanentes contra algunos candidatos que van a participar en dicho proceso electoral. Esta situación está desbordando la capacidad institucional, en algunos municipios del país.

Está en juego la sostenibilidad de la democracia colombiana en dichas localidades. Estas elecciones van a estar en un ambiente caracterizado por la ansiedad, expectativa e incertidumbre por lo que pueda suceder en la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz que se suscribió con el grupo insurgente de las Farc. Desafortunadamente la creciente polarización política, han generado sinergias tendientes a provocar un caos democrático en algunas regiones del país.

Además, la presencia de otras organizaciones armadas en varios departamentos de Colombia, que se nutren con sus poderosas estructuras criminales del narcotráfico, están provocando el asesinato de líderes sociales y de candidatos que aspiran a participar en dichas justas electorales, que tienen por primera vez el carácter de regionales, tras la firma del Acuerdo de Paz en el Teatro Colón de Bogotá. 

El Gobierno Nacional no puede dejar que esta situación se siga presentando en dichos territorios. Deben mantener a raya a quienes pretendan desestabilizar con hechos violentos, los resultados de éstas. Son cuatro grandes riesgos, que enfrenta la democracia colombiana, por acción de los grupos armados ilegales y mafias, clientelismo, por delitos contra el procedimiento electoral y por presencia de dineros provenientes de actividades ilícitas.

Estas son alarmas muy severas que debemos abordar con todas las fuerzas vivas del país. Igualmente, no se puede permitir que, a través de los medios de comunicación, redes sociales y en las tribunas donde lo aspirantes expresen sus propuestas programáticas, se eviten los ataques verbales entre algunos candidatos, donde se enrostran sus antecedentes, y se denigran mutuamente. Debe prevalecer la decencia y el respeto para no generar odios, ni violencia que atenten contra la democracia colombiana.