Amenaza de descertificación
Como inaudito y desconsiderada, ha sido considerada la amenaza del presidente de los Estados Donald Trump, para descertificar a Colombia por el aumento que se ha presentado durante los dos últimos años, del número de hectáreas que se utilizan para el sembrado de cultivos ilícitos. No se reconocen el esfuerzo institucional que ha venido realizando el país, para contrarrestar este flagelo que corroe a toda la sociedad mundial y especialmente la estadounidense que es considerada la más consumidora de estupefacientes, que, de acuerdo con las estadísticas suministradas por Agencias internacionales, de cada tres norteamericanos, uno es un adicto a los narcóticos. Además, los permanentes decomisos que realizan las Fuerzas Militares de Colombia y la Fuerza Pública, que en muchas ocasiones han ofrendado sus vidas, para contrarrestar este flagelo que azota la humanidad. Igualmente, la colaboración interinstitucional entre las autoridades colombianas y las del país del Tío Sam, es estrecha que permite inclusive la extradición de los capos. Pero es importante el pronunciamiento estadounidense, que, a pesar de cuestionar la determinación por parte del Gobierno Nacional en enfrentar este flagelo, avala el papel de las Fuerzas Militares y de Policía, al punto de ser ésta, la razón por la cual no se adoptó de una vez la descertificación, tal como sí sucedió con países de la región como Bolivia y Venezuela.
No podemos bajar la guardia para seguir intensificando la lucha contra los cultivos ilícitos. Pero ha caído como un baldado de agua fría la actitud gubernamental del país del norte, porque considera a nuestra nación como un país que ha fallado de una manera clara en adherirse a sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales de lucha contra las drogas. Además, es lesivo para la imagen internacional, porque se hace referencia al crecimiento de los cultivos y producción de coca en estos últimos tres años. No podemos volver a vivir esos momentos aciagos que se vivieron durante la era presidencial de Ernesto Samper Pizano, cuando Colombia fue incluida dentro de la lista negra. Algo contradictorio, que se presenta es que se desconoce el mandato claro constitucional, en donde el Presidente de la República, es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, porque en el comunicado no descertifica, al aparato militar del país. Es loable la actitud gubernamental del presidente Juan Manuel Santos Calderón, quien ha expresado que “Nadie tiene que amenazarnos para enfrentar este desafío". Esta respuesta es contundente del Gobierno Nacional y que se emitió a tempranas horas de este jueves desde la Casa de Nariño, lo cual merece respaldarlo por el sacrificio que ha tenido que hacer la sociedad colombiana, para afrontar las consecuencias terroristas, cuando las Farc en otrora, era considerado el principal cartel de las drogas en el mundo.
