ALTO COSTO DE LA PANDEMIA
El equipo económico ha realizado estimaciones del déficit fiscal para este año que puede ascender al 8%, mientras que la deuda como proporción del PIB podría saltar hasta el 66 %. Muy preocupante para la salud financiera del país. A los observadores les preocupa una presión insoportable para disparar el gasto público, precisamente cuando no hay un techo institucional.
Igualmente, el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, estimó que los efectos de la pandemia en la economía podrían estar por el orden de los $330 billones medidos en términos del Producto Interno Bruto (PIB) y en materia del costo en salarios sacrificados en unos $180 billones. Solo en el país, este sería el impacto en la economía, una suma que supera al Presupuesto General de la Nación (PGN), el cual espera ser ajustado por el Gobierno para la vigencia de 2021, en la suma de $317 billones.
Pero, lo que no ha sido claro el gobierno nacional, es el manejo de diferentes cifras y fuentes sobre cuál, es la verdadera realidad de las cifras de los recursos que se han destinado para atender la pandemia. Desde el punto de vista de atención a la población más vulnerable, a los desempleados, a las empresas, a la salud y otros rubros, el ejecutivo nacional ha expresado que esa suma alcanza los $117 billones, pero no se tiene cómo ha sido esa distribución por rubros y sectores, que es lo que han venido reclamando analistas y la opinión pública.
Desafortunadamente los recursos del presupuesto nacional son finitos. La adopción de estas medidas de transferencias transitorias de rentas de emergencia, mientras se superan los efectos sociales y económicos en el país, han desnudado la gravedad de las desigualdades, las inequidades y de exclusión social, que con el apoyo que está brindando, se convierten en un paliativo para superar esta crisis. El mismo Contralor General de la República, Carlos Felipe Córdoba ha expresado que es posible que suframos un retroceso de 10 años en el avance logrado en temas como la distribución del ingreso.
