ALTO COSTO
Las cifras ascendentes de la Pandemia de la Covid-19 en algunas regiones del país, entre las que se encuentra el territorio huilense, ha desnudado la grave crisis social y económica, que implicará un alto costo en el corto mediano plazo para la sociedad colombiana. Las cifras conocidas en los dos últimos dos meses no dejan duda alguna respecto al temor que reinó desde el día cero. Y es que una de las secuelas más graves que la irrupción de este virus dejará no solo en Colombia, sino en el Huila, es un aumento considerable, dramático, para ser claros, de los niveles de desempleo y pobreza.
Y si bien desde su aparición el virus ha permitido que se aprendan algunas cosas sobre él, lo cierto es que esta pandemia no ha terminado y, en la fase de aceleración en la cual nos encontramos, lo más seguro es que los casos aumentarán a la par con el número de víctimas, por lo que las medidas de seguridad deben afianzarse a todo nivel.
Las economías de la región están experimentando unos desplomes profundos de sus actividades productivas que ya están golpeando a los informales, pobres y los más vulnerables. La expresión sin antecedentes es cada vez más un lugar común.
Es importante que evitar o moderar el retroceso, requerirá esfuerzos y sacrificios en clave colectiva, una actitud comprometida y solidaria de toda la sociedad: gobierno, gremios, empresarios, clase política, patronos, empleados. Este sombrío panorama debe disparar todas las alertas. El cierre de cientos de empresas no solo implica la pérdida financiera de sus propietarios, sino también la destrucción de decenas de miles de empleos y un impacto no menor en clientes, proveedores y cadenas de valor.
Hay que destacar las iniciativas que han planteado el gobierno departamental, alcaldías, clase gremios, sector empresarial, academia entre otros, para estructurar estrategias que conduzcan a recuperar la dinámica productiva. Con ello, se atenúan los impactos sociales y económicos de la crisis que tiene que ser prioridad, en el marco de esta expansión exponencial del coronavirus.
Hay necesidad de priorizar la generación de empleos, que de acuerdo con el último informe del Dane, ubica a la ciudad de Neiva, con el más alto índice de desempleo de las capitales del país. Y debe quedar claro que evitar o moderar el temido retroceso requerirá esfuerzos y sacrificios en clave colectiva. Por tal motivo, es una actitud comprometida de los actores de vida pública. El reto es de tal magnitud que, claramente, no bastan decisiones gubernamentales. Debemos a estar a la altura del reto del Covid-19. Debemos estar unidos para contrarrestar su propagación y prevenir sus consecuencias.
