lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-10 04:54

Alta tasa de homicidios

Escrito por: Editorial | julio 10 de 2019

Muy preocupantes las cifras sobre inseguridad ciudadana que se están presentando en nuestro departamento. Igualmente, la alta tasa de homicidios refleja el desbordamiento que han tenido sobre el accionar interinstitucional que, a través de trabajos conjuntos con la Fuerza Pública, Fuerzas Militares y las entidades públicas, han diseñado estrategias para contrarrestar el creciente índice de delitos que diariamente se cometen en el país. Los episodios que se han traducido en homicidios en esta región urgen de un análisis sereno y de la aplicación de medidas eficaces.

La sucesión de acciones criminales divulgadas en los medios recientemente, la sevicia con que se ejecutan muchas de ellas, el incremento del número de atracos en la calle, bandas que hurtan a mano armada a transeúntes, balas made in Venezuela usadas en atracos callejeros, episodios de sicariato, golpizas a mujeres para despojarlas de sus pertenencias, han quedado grabadas en la retina de los ciudadanos.

Por este motivo, no es gratuito que todos los alcaldes y gobernadores del país lleven más de un año pidiéndole de manera urgente, al Congreso que apruebe el proyecto de ley, impulsado por la Fiscalía General de la Nación, que busca fortalecer la seguridad ciudadana. Además de endurecer penas para algunos delitos, el llamado al parlamento colombiano, para que se les ponga freno a los delincuentes reincidentes que, sabiéndose impunes, también les están sumando violencia a sus acciones.

Actualmente el delito más grave es el homicidio. En sólo 2018, mataron en Colombia a 12.118 personas; de éstos, 243 asesinatos ocurrieron en Huila. De acuerdo con Medicina Legal, el municipio huilense donde ocurrieron más asesinatos fue Neiva, con 84 casos. Le siguen en su orden Pitalito con 35 muertes y, en tercer lugar, Campoalegre con 16 episodios.

Lo preocupante, es que las mafias conocen las rendijas de la ley y por eso usan menores. Eso pinta la perversidad de los miserables jefes que trafican con vidas de niños. Es aberrante, más cuando dicen los expertos que estos niños sicarios no son recuperables.

La inseguridad es el más grande fenómeno desestabilizador, que presentan los colombianos cuando se desplazan por el territorio, especialmente en las zonas urbanas, donde estamos expuestos en cualquier instante, a ser sujetos de un atraco a mano armada. En algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido intranquilos, frente a la inseguridad de su hogar o a su integridad personal. Hoy en día todas las regiones se han vuelto inseguras, como resultado de la falta de oportunidades laborales y del incremento de las inequidades sociales y económicas que existen en el país.