lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-08-22 02:48

ALTA ACCIDENTALIDAD DE MOTOS

Escrito por: Editorial | agosto 22 de 2019

Es preocupante el incremento de accidentes de tránsito que se están presentando en el departamento del Huila durante el presente año, donde diariamente los medios de comunicación nos informan sobre la gravedad de éstos, por las muertes, lesionados y daños materiales que afectan el bienestar de las familias huilenses. Según el Código Nacional de Tránsito, la conducción de un vehículo o una moto, se considera una actividad peligrosa y es importante que cada persona tenga conocimiento de algunos datos que lo harán reflexionar sobre la responsabilidad que tiene a la hora de manejar un vehículo y de transitar por la vía pública.

Se consideran que los accidentes de tránsito están entre las diez causas de muerte en todos momentos de vida de las personas. Y sobre todo que los jóvenes entre los 15 y 29 años, está la primera, superando enfermedades como el Sida o la Leucemia. Estos se han venido presentando en zonas urbanas. Se estima que el 39% de los siniestros son ocasionados por vehículos y el resto por motos.

Entre enero y julio del presente año se presentaron 3.626 víctimas fatales en las carreteras de Colombia, con una disminución de 1,52 %, es decir 56 casos menos frente al mismo periodo del año anterior. Entre tanto, la reducción para el Huila representó 21 casos. En el departamento, de 117 fallecidos en accidentes de tránsito ocurridos entre enero y julio, 81 eran motociclistas, 15 corresponde a peatones, y 12 eran conductores de vehículos.

Estos accidentes se han convertido en un problema de salud pública. Para empezar, nada justifica que 7.000 vidas se pierdan cada año por esta causa ni que, en el mismo periodo, más de 700.000 lesionados deban ser absorbidos por el sistema de salud, a sabiendas de que la mayoría pudo haberse evitado con medidas que empiezan por el sentido común y continúan con una política sólida de seguridad en las vías, que aún se muestra esquiva.

En un país acostumbrado a cuantificarlo todo y a quedarse solo con las estadísticas, este panorama exige medidas urgentes, de corte intersectorial. No se puede ser laxo con las normas. Manejar bajo efectos del alcohol, el exceso de velocidad, el irrespeto a los estatutos de tránsito y la no revisión de los vehículos deben ser sancionados con mayor severidad. Aquí sí, la velocidad debe ser máxima, porque estas muertes exigen frenos.