Alta accidentabilidad
Es preocupante el incremento de accidentes de tránsito que se están presentando en el departamento del Huila durante el presente año, donde diariamente los medios de comunicación nos informan sobre la gravedad de los mismos, por las muertes, lesionados y daños materiales que afectan el bienestar de las familias huilenses. Según el Código Nacional de Tránsito, la conducción de un vehículo o una moto, se considera una actividad peligrosa y es importante que cada persona tenga conocimiento de algunos datos que lo harán reflexionar sobre la responsabilidad que tiene a la hora de manejar un vehículo y de transitar por la vía pública. Durante el pasado puente festivo, se registró un aumento de los niveles de accidentabilidad en el departamento. De acuerdo al informe de las autoridades, la mayor cantidad de muertos en accidentes viales son personas entre los 25 y 35 años, en su mayoría hombres. Los accidentes de motociclistas siguen siendo la cifra más alta en el total de los siniestros viales hasta la fecha y la principal hipótesis de las causas es por realizar una maniobra peligrosa o imprudencia de otros vehículos.
Conducir moto en el Huila, sin guardar las precauciones y las normas de Tránsito sigue siendo un peligro rodante. Los muertos por accidentes con este medio de transporte cada día aumentan. Se estima que el 39% de los siniestros son ocasionados por vehículos y el resto por motos. La impericia de algunos conductores y motociclistas que contravienen las normas contempladas en el Código Nacional de Tránsito está generando una zozobra, cuando tenemos la oportunidad de circular por las vías del departamento y de las zonas urbanas de los municipios. No hay derecho que dichos desadaptados sociales desarrollen algunas prácticas anárquicas cuando conducen, que ponen en serio peligro la estabilidad y normalidad de los demás vehículos y personas que circulan por dichas vías.
Lo anterior ocurre, a pesar de los permanentes controles que desarrollan por todo el territorio huilense, la Policía de Carreteras, que reciben el apoyo del Ejército Nacional y los Organismos de Socorro, quienes diseñan importantes planes de contingencia, que buscan garantizar la libre movilización con unas condiciones básicas de seguridad vial. En las principales carreteras se disponen puestos de Atención de Emergencia (PAE), que están brindándoles orientación permanente a los conductores. Pero la imprudencia de los conductores que permanentemente están violando las normas de tránsito y que se constituyen en un peligro para la sociedad, desbordando en muchas ocasiones, la operatividad que ejercen para la prevención de accidentes de tránsito.
