lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-01 03:16

Algo más sobre el glifosato

Escrito por: Ana María Rincón Herrera
 | julio 01 de 2019

En la anterior columna escribí sobre el uso del glifosato, para la erradicación de los cultivos ilícitos. Mi análisis al hacer múltiples investigaciones sobre este tema, mi conclusión es, que este producto no es nocivo para la salud. Hace varias décadas es utilizado en cultivos como el del café, la palma africana etc. Hoy es el único medio efectivo, para erradicar los cultivos de coca. Aparte de la erradicación humana, con un riesgo grande para los campesinos y soldados que trabajan en esta labor manualmente.

En la audiencia de marzo ante la corte, El Instituto Nacional de Salud preparó un documento, donde decía que sí existía riesgo para los seres humanos. Pero lo que no aclaro, es que era un estudio académicamente, poco científico, además muy cuestionado por el gobierno. Hoy hablo con conocimiento de causa y ante una previa y amplia investigación al escribir sobre un tema tan polémico de interés nacional y debatido por la controversia que ha generado. No me intimidan los comentarios agresivos sobre mi concepto al respecto. Porque si existen documentos académicos científicos donde se aclara que su uso, no produce cáncer.

No es momento para dejarnos llevar totalmente del principio de precaución, basados en lo que la Agencia internacional de Investigación del Cáncer (Iarc) que señala la posibilidad de que pueda producir cáncer y a su vez llegar a prohibirlo en Colombia, no solo para erradicar cultivos de coca, sino eventualmente para todos los alimentos en los que es utilizado, teniendo consecuencias para la productividad del campo.

Muy analítico el profesor Moisés Wasserman, en su columna del diario, El Tiempo, donde conceptúo que la “posibilidad” de que el glifosato produzca cáncer, es “ninguna”. Agencias muy serias, como las que él enumera, no encontraron asociaciones de glifosato con cáncer. La EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.), la Efsa (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), la Echa (Agencia Química Europea), Salud Canadá y el NIH (Instituto Nacional de Salud de EE. UU.) no lo encontraron asociado al cáncer. Es correcta la afirmación de que el glifosato se usa extensamente en labores agrícolas en todo el mundo. A pesar de que algunos han objetado diciendo que en muy pocos lugares se usa con aspersión aérea, pero tampoco hay certeza en ello.

En otro informe que contrato la OEA al profesor canadiense Keith Solomon, este también sostuvo que no se ha encontrado la conexión con el riesgo de producir esta enfermedad. En síntesis, no hay evidencias que haya asociación entre el glifosato y enfermedades en los humanos, con consecuencias graves como él cáncer”.

En la pasada columna que compartí en redes sociales, hubo personas que opinaron con comentarios agresivos y poco respetuosos. Creen que hablar de la erradicación de cultivos ilícitos con glifosato y tratar de hacer un llamado a la Corte Constitucional a la cordura con un tema que se está debatiendo porque nos atañe a los colombianos, es estar en contra de la Paz. Para los amigos en general, una vez más que sea el momento para hacer la aclaración. No soy enemiga de la Paz. Siempre he deseado la Paz, para mi País, con justicia. Y el tema del glifosato y su prohibición ya tiene un tinte político.