Alcalde Ad Hoc
La gran ilusión de todos los huilenses era tener la obra del costado occidental del Guillermo Plazas Alcid que debía ser entregada el 28 de diciembre del año 2016, pero que se frustró por el desastre que se presentó cuando se estaba terminando de fundir en concreto la primera sección de graderías en voladizo, la cual se desplomó. Era la estructura de soporte de la misma, porque estaban apoyadas sobre las graderías en concreto antiguas, que, de acuerdo a los expertos en ingeniería, no resistieron la carga, provocando que se derrumbara lo que se estaba fundiendo. Queda faltando la terminación de la estructura metálica de cubierta, la instalación de las tejas de cubierta, la construcción de las graderías en voladizo, que es la que se inició a fundir en concreto y falta la instalación de la subestación eléctrica. Lo anterior asciende a la suma aproximada de 10 mil millones de pesos aproximadamente para la culminación total de este escenario.
Desafortunadamente los entuertos jurídicos que se han presentado entre la empresa contratista y la administración municipal han obstaculizado la terminación de este escenario deportivo, sede natural de nuestro equipo del alma El Atlético Huila. Esta situación ha obligado al alcalde de Neiva, Rodrigo Armando Lara Sánchez, a solicitar al gobierno nacional la designación de un alcalde Ad Hoc, para dirimir la situación legal de este contrato, para tomar el rumbo correcto, que permita la continuación de las obras y así terminar este estadio.
El sueño de contar con un estadio moderno y con estructura que permita el disfrute de los partidos del Atlético Huila Femenino y Masculino, renace en las opitas, luego de que se posesionara el nuevo el secretario jurídico de la Alcaldía, Eduardo Richard Vargas Barrera como alcalde Ad Hoc del Municipio para los asuntos exclusivos al trámite de incumplimiento contractual de la obra de remodelación del estadio fútbol Guillermo Plazas Alcid. Es indispensable que el accionar de la actual Administración Municipal y del Gobierno Departamental, articulen todos los esfuerzos interinstitucionales para corregir todos los entuertos dejados por los anteriores funcionarios que firmaron dicho contrato, sin tener clara la planeación y la ejecución para llevarlo a feliz término. Es hora de corregir todas estas falencias, de acuerdo con las normas contractuales. Las supuestas irregularidades que se llegasen a detectar, son los organismos de Control los que tienen que determinar su culpabilidad o exoneración.
