Agua bendita
Un buen amigo nuestro, el Ingeniero Industrial especializado en Hidráulica de acueductos y energías alternativas, Rodrigo Pascuas León, columnista de la revista Nueva Imagen Colombiana, me ha insistido mucho en que en el Huila estamos en mora de darle mayor uso a la energía fotovoltaica, que es la obtenida a partir de la radiación solar mediante paneles. Coinciden con su apreciación varios empresarios del sector agropecuario que ya la están utilizando para impulsar bombas para riego, a menor costo que otras energías. De allí que me llamó profundamente la atención un artículo publicado en la revista Semana que está circulando, donde se narra cómo le cambio la vida a un grupo de ochenta familias indígenas wayús de la alta Guajira que en pleno desierto gozan hoy del servicio de agua gracias a un pozo que se activa con paneles solares, construido a través de un programa de valorización de residuos. El sitio en mención se llama Porujari, una región en la que hace más de cinco años no llueve. Porujari es ahora un oasis en medio del arenal, merced al proyecto exitoso de Bancolombia, junto con la Cruz Roja Colombiana y de la mano con la comunidad. En esfuerzo conjunto adelantaron un programa de gestión de residuos adoptado como parte de la estrategia de sostenibilidad. Los empleados del banco realizan separación de restos reciclables, que posteriormente son revisados por gestores que hacen una valoración de ese proceso. Ello permite obtener recursos que son invertidos en desarrollos como el de Porujari. El pozo los provee de agua para consumo y para riego. Más allá de la generación solar fotovoltaica, que es una energía renovable, el proyecto contempló la instalación de redes hidráulicas y tanques para el almacenamiento y suministro de agua, y bebederos para animales. También se incluyó la entrega de un sistema de filtración y almacenamiento de 500 litros de agua en cada vivienda, así como la distribución de un kit de higiene para las familias y capacitación para prevención de enfermedades. Qué bueno sería replicar esta experiencia exitosa en algunas zonas urbanas y rurales de nuestro departamento donde la gente sufre tantas falencias. Es hora que también nosotros aprovechemos las bondades de la energía solar.
