martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-01-23 01:13

Afrenta diplomática

Escrito por: Editorial | enero 23 de 2019

Los narcoterroristas del ELN jamás midieron las consecuencias, ni las secuelas para su propia organización subversiva, por el atentado brutal que realizaron la semana anterior en las instalaciones de la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, que dejó como saldo, 21 personas muertas, 68 heridos, daños en la infraestructura locativa de dos centenares de viviendas. Es la mayor torpeza que han cometido, cuando buscaban acercamientos con el presidente Iván Duque Márquez, para continuar con los diálogos, que habían iniciado el gobierno anterior de Juan Manuel Santos Calderón. Desafortunadamente este hecho aleve, generó daños irreparables a las familias de estos jóvenes soñadores, inermes, lleno de ilusiones, que tenían definida una prospectiva de defender las instituciones democráticas del país. Inmediatamente, el gobierno nacional tomó la decisión de eliminar los salvoconductos que tenían los diez miembros del COCE que se encuentran en Cuba y solicitó al Interpol su captura inmediata. Inclusive ha pedido al gobierno de Cuba, que hagan efectiva las ordenes de captura.

En una verdadera afrenta diplomática, se ha convertido esta situación entre los gobiernos de Colombia, Cuba y los países garantes que solicitan respetar los protocolos previamente establecidos, que regulan el retorno de los negociadores del ELN, tras el fracaso de los diálogos en la Habana. Los defensores del Derecho Internacional y en la otra orilla, los defensores de la opinión y de la interpretación que ha dado el gobierno del presidente Iván Duque Márquez, se ha convertido en el escenario propicio para la discusión que se debe tomar, para enjuiciar a los cerebros de estos horrendos crímenes. Pero, por otro lado, hay que buscar los mecanismos necesarios a través de una solución política, para encontrar el verdadero camino de la reconciliación nacional. No podemos terminar de tajo, los intentos en la búsqueda negociada con estos actores insurgentes.

Recordemos el pasado y tortuoso proceso que se adelantó con las Farc. En medio del conflicto y de los repudiables atentados terroristas perpetrados por esta organización narcoterrorista en otrora, se logró el Acuerdo Renegociado de Paz, que, en buena parte, logró armonizar la tranquilidad y la dinámica productiva en aquellas regiones, donde operaron durante más de cinco décadas. Todos sabemos que una eventual negociación con esta organización del ELN es bastante compleja. Pero se puede lograr distensionar en el futuro su accionar belicoso. Ellos no son unos angelitos de la guarda. Son narcoterroristas y el gobierno nacional, debe actuar duramente para combatirlos, con el fin de debilitar sus estructuras guerrilleras, para lograr a través de un diálogo, su debilitación total y su reincorporación a la civilidad colombiana.

 


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