viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-10-15 01:14

Acuerdo en Ecuador

Escrito por: Editorial | octubre 15 de 2019

Tras una jornada violenta de once días, provocado por el paro indígena que provocó la parálisis de la dinámica productiva en el vecino país del Ecuador, por fin el presidente Lenin Moreno derogó el Decreto 883 que eliminaba los subsidios a los combustibles, que se había convertido en el detonante de la oleada de protestas en Quito. El gobierno ecuatoriano se vio forzado a tomar esta decisión para buscar una solución, con el fin de generar un ambiente de paz y de volver a recuperar la estabilidad de las instituciones democráticas de esta Nación. Será sustituido por una Norma que contenga mecanismos para focalizar los recursos en los sectores más vulnerables de este territorio.

Igualmente se dispone de la instalación de una comisión entre las partes y otros sectores sociales, para elaborar un nuevo Decreto que conduzca a equilibrar la economía estatal. El anterior se mantuvo en vigencia desde el 1 de octubre y durante 12 días, pero la presión y las insistentes protestas sociales diarias en todo el país, lograron derogar esta decisión que, según el gobierno, buscaba estabilizar las finanzas fiscales y reducir sustancialmente un abultado déficit.

El balance de estas manifestaciones contra esa medida, generaron alzas superiores del 120% en el nivel de precios. Además, dejaron siete muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos de acuerdo con lo expresado por la Defensoría del Pueblo de Ecuador.

Recordemos que los días de intensa agitación social que vivió Ecuador a finales del siglo pasado y a comienzos del actual, son un recuerdo de lo que recientemente sucedió. En aquellos tiempos, la inestabilidad política provocó en aquella época, al punto de que el Palacio de Carondelet tuvo ocho inquilinos en nueve años. Las calles de Quito fueron testigos de nutridas movilizaciones populares, con un fuerte componente de los pueblos indígenas, tal y como las que se llevaron a cabo en la última semana.

Lo anterior es un llamado de alerta para las autoridades económicas de los demás países latinoamericanos. En el caso específico de colombiana, equipo económico del presidente Iván Duque Marques, no puede seguir impulsando la formulación de políticas que conduzcan a afectar el nivel de ingresos de la población colombiana. No se puede seguir pensando en la presentación de nuevas reformas tributarias y en el aumento de los precios de los combustibles. Debe existir un severo ajuste fiscal que conlleve a reducir los exagerados gastos de funcionamiento que posee el Estado colombiano y que ha desbordado el déficit fiscal. La paciencia tiene sus límites.