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Opinión/ Creado el: 2018-11-25 03:45 - Última actualización: 2018-11-25 03:45

Acuerdo de Paz: entre aciertos y decepciones

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | noviembre 25 de 2018

El Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las FARC cumplió 2 años en medio de logros, decepciones y vaticinios pesimistas no materializados que deben ser analizados cuidadosamente.

Tras la derrota del Referendo por la Paz se firmó el Acuerdo entre las partes, con acusaciones y advertencias de críticos y detractores que hicieron muchos presagios apocalípticos que sugerían la claudicación del Estado en favor de este grupo violento.

Se lanzaron muchas acusaciones como que el país se iba a convertir en otra Venezuela, o que el Acuerdo implementaría un enfoque de género en el que se distorsionaría la enseñanza sexual de los niños, o que se buscaba sentar las bases políticas para que las FARC se tomaran el poder. Nada de esto ocurrió ni se considera que vaya a ocurrir.

Entre los aspectos positivos se constata que con la paz se ha evitado la muerte de miles de personas, tanto civiles como militares. Para la muestra está el Hospital Militar que hoy tiene menos de 98% de heridos por combates. También empiezan a conocerse las verdades del conflicto gracias a la Justicia Especial. Asimismo, la percepción internacional ha cambiado, al punto que Colombia es hoy un atractivo destino turístico con un gran potencial por el acceso a sus recursos naturales.

La otra cara de la moneda son los incumplimientos al Acuerdo, pues solo se han alcanzado en un 18,5%. Es el caso de las leyes y reformas constitucionales acordadas que no se han presentado ni aprobado. Por los lados de la JEP, se critica que condenados por delitos comunes estén buscando acogerse a esta justicia especial. Y por el lado de las disidencias de las FARC y del ELN, pareciera que las Fuerzas Militares no han mostrado eficiencia con resultados reales. Y ni hablar de las decenas de muertes de activistas sociales que continúan cayendo bajo la mirada impávida del gobierno.

En conclusión, la paz que tenemos está en proceso de construcción. Si bien uno de los factores que generaban violencia ya no existe, otros han emergido. La prioridad ahora es luchar contra la injusticia social e inequidad, pues mientras ellas subsistan nunca se alcanzará la paz real.

(*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).


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