Abuso sexual, pandemia social
Por Tania Peñafiel España
Mucho hemos hablado de la situación que enfrenta el mundo al desatarse sin freno la COVID 19, sin embargo, mientras el 100% de las entidades atienden este que es el tema del día, vemos desde el sentimiento de impotencia como otro tipo de atrocidades salen a la luz pública por sus terribles consecuencias.
Por solo mencionar una, hablaré del abuso sexual, de esta que también es pandemia y que en lo corrido del 2020 deja sus marcas de sangre y dolor en quienes lo han vivido en carne propia, en sus familiares y amigos, pero también en la sociedad que cada vez parece ser más solidaria cooperando sobre todo en delatar los actos cometidos. Celebro las acciones que desde el congreso por fin toman forma, esperar se emita lo antes posible el decreto ley y se imponga por primera vez en nuestro país la cadena perpetua para violadores y asesinos de niñas y niños.
Esa decisión aunque quisiéramos no es la solución completa, por supuesto esperamos esa medida logre una disminución en las cifras de estos crueles casos, pero debemos ir más allá; nuestro país debe considerar rápidamente una inversión mayor dirigida a la ejecución de políticas publicas de salud mental y sana convivencia, el reto es lograr la prevención del hecho, de otra forma seguiremos atendiendo los casos luego de tener una victima y un victimario, que en el 15% de los casos denunciados no logra ser identificado.
No existe un perfil especifico de un abusador infantil, pero las cifras dejan claro que los abusadores son personas muy cercanas al entorno del menor, por lo que la primera acción de cualquier persona que conviva con niñas y/o niños debe ser aceptar que el abuso es un acto que se puede presentar en cualquier momento, hoy los expertos recomiendan hablar en casa sin temor del tema, hacer el reconocimiento y desarrollo de habilidades para afrontar situaciones de riesgo, esto aportará confianza y seguridad al menor y el adulto responsable del mismo.
Son múltiples las causas que dan como resultado un abusador, estudios hablan de que el 80% de los abusadores han sido abusados en su infancia, conclusión debemos trabajar (Estado y sociedad) como una sola fuerza evitando que la población infantil en nuestro país siga expuesta, asumiendo como “normal”, actos y conductas enfermizas, el camino es largo, los resultados no se ven pronto, pero hay que iniciar y la responsabilidad insisto es de todos.
