Abultada deuda externa
El endeudamiento es el instrumento más utilizado por los diferentes gobiernos latinoamericanos para financiar sus programas de desarrollo y para buscar un equilibrio en sus finanzas públicas. De acuerdo con las series estadísticas del Banco de la República, en la vigencia de 1970, la deuda externa oficial colombiana representó 652 millones de dólares, para 1990, 5.435,8 millones de dólares, en el 2000 ascendió a 14.320 millones de dólares y para 2010 era de 30.987,22 millones de dólares. Para el primer trimestre del presente año, se había incrementado a 51.243,30 millones de dólares.
De acuerdo con lo expresado por el presidente del Centro de estudios de la ANIF, Sergio Clavijo, quien lanzó una dura alerta sobre el comportamiento de la deuda pública de Colombia, que podría incrementarse en los próximos dos años. Lo anterior es provocado por los cambios que se encuentran incluidos en la Ley de Financiamiento y el Plan Nacional de Desarrollo. El ministerio de Hacienda viene asumiendo como deuda pública diversas obligaciones históricas del país que dispararían las acreencias de la Nación en seis puntos porcentuales.
Estas aseveraciones las realizó en el marco del Seminario Temático de Asofondos – ANIF, donde el tema central se generó alrededor de la Reforma Pensional que pretende presentar a consideración del parlamento colombiano y que ha sido uno de los focos de las protestas sociales que se piensan adelantar el próximo jueves 21 de noviembre en todas las ciudades del país.
No podemos hacer cuentas alegres en el manejo de las finanzas públicas nacionales. Según las cuentas del Marco Fiscal de Mediano Plazo del 2019, este año el país cerraría con una deuda total de 50,6% del producto interno bruto (PIB), pero los cálculos de la ANIF muestran que, con la asunción de estas acreencias, a través de la emisión de títulos TES, la cifra escalaría.
Vale la pena anotar que ningún pronóstico del Marco Fiscal se ha cumplido. En el 2017, nos decían que deberíamos estar en 43% del PIB de deuda. Al año siguiente sería del 44% y ahora el del 2019 nos dicen que será del 50%. Pero para algunos expertos, las cuentas para las próximas dos vigencias ascenderían al 60%.
Recordemos algunas experiencias sucedidas en algunos países suramericanos. En 1990, la deuda externa ascendió a 144 mil millones de dólares, generando el corralito financiero, que provocó volver al sistema de trueque por el colapso financiero en el manejo del dinero circulante que, durante esta época, la economía estaba dolarizada.
