jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-03-04 01:58

Aborto: ¿Ahora qué?

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | marzo 04 de 2020

Hizo bien la Corte al declararse inhibida en este nuevo round de tan controversial tema y no, no se lavó las manos como algunos están diciendo.

En una columna anterior, hablábamos de la necesidad de que el Congreso cumpla con su principal labor que no es otra que la de legislar. 

En medio de la posibilidad de que la Constitucional ampliara las causales para abortar en Colombia sin que tuviera implicaciones penales, algunos Congresistas radicaron oficios en la relatoría de la Corte manifestándoles a los magistrados que no se tomaran atribuciones que era exclusiva de aquellos. 

El detalle está en las repetidas oportunidades en que la misma Corte ha instado a los Congresistas para que legislen sobre temas de impacto social como la eutanasia, la adopción de parejas del mismo sexo y el mismo aborto. 

¿Por qué no lo han hecho? Pareciera que es más cómodo mantener el statu quo, es como el típico caso del niño que abandona un juguete y sólo lo extraña cuando otro lo coge. 

Pero llegará el momento en que lo deban hacer, tal vez, y esto es sólo una suposición, el coste político de tener que decidir sobre temas tan sensibles y las repercusiones de cara a un electorado que se mueve sobre todo cuando se tratan esos temas, será una de las principales razones. 

Celebran algunos el hecho de que las causales actuales en que se permite el aborto  se mantengan, ya sea por cuestiones humanitarias o incluso religiosas. No obstante, es válida la crítica que hacen algunos defensores del aborto cuando  dicen que aquellas posturas “provida” se preocupan por la vida intrauterina, pero una vez la criatura ve la luz el abandono estatal y social se hace presente. 

Es por ello que la mejor forma de evitar lo que algunos consideran “inevitable” esto  es, que eventualmente el aborto se practique legalmente sin restricción alguna, es a través de políticas que acompañen la vida no sólo desde su concepción sino en sus diferentes etapas, el acompañamiento a la madre gestante también debe ser fundamental, no se puede llegar a tal punto de contradicción de que se condene a una madre soltera, y por otro lado se juzgue a quien decide no ser mamá.

 

Esperemos que el Congreso esta vez si reciba el mensaje, y se proponga a crear leyes, no restrictivas sino ante todo, garantistas.