A trabajar
Cada partido político estará a estas alturas realizando un análisis objetivo de los resultados electorales del pasado domingo, tanto a nivel municipal como departamental y nacional.
Los candidatos elegidos en alcaldías y gobernaciones, estarán pensando en conformar los respectivos gabinetes, tratando en lo posible, de actuar con independencia y sensatez, escogiendo a los mejores para lograr así, al término del mandato, un balance positivo de su gestión. A trabajar a partir del 1 de Enero.
Es nuestro deseo, como simple ciudadano, el éxito de cada uno de los funcionarios ungidos por el voto popular, sin entrar a analizar la manera de cómo conquistaron a los electores, en sus respectivas jurisdicciones.
Si se requiere de verdad, una profunda reforma electoral que garantice plenamente a los ciudadanos el ejercicio libre y autónomo del derecho al voto.
Hemos conocido conceptos sobre los resultados electorales por parte de diversos dirigentes políticos, y creemos que los dos partidos “de gobierno” el Centro Democrático y el Conservador, en responsabilizar en parte del resultado electoral al presidente Iván Duque por las débiles decisiones que ha tomado y que no han garantizado el equilibrio justo entre la libertad y el orden y el bienestar colectivo. Por el contrario, hay enojo y decepción, digámoslo sin tapujos, entre todos los electores. Quizás fue esta la razón que más pesó para que los ciudadanos buscaran otras alternativas políticas, dentro del contexto nacional, naturalmente con algunas excepciones. También tienen un alto grado de responsabilidad las directivas de los partidos, desconectados casi por completo con el alto gobierno y con las bases. Sin embargo, tenemos aún confianza y esperamos los correctivos de una y otra parte, para superar las dificultades. De lo contrario, vayámonos preparando para lo peor que nos podría pasar en la próxima elección presidencial.
ADENDA 1: Lamentamos enormemente el deceso de dos grandes huilenses: Ricardo Liévano y Oliver Lara. Sus vidas son un ejemplo de servicio y de amor a sus semejantes, a su terruño y a la patria.
ADENDA 2: Al momento de escribir esta columna, no se conocían los efectos de las marchas estudiantiles. Dios quiera que los encapuchados y los enmascarados no hayan realizado actos vandálicos, ya de rutina en las “protestas sociales”.
