A terminar la canalización
Cuando llega la ola invernal, los neivanos empezamos a vislumbrar en la lejanía de las estribaciones de la cordillera Oriental, donde se empiezan a presentarse las altas precipitaciones que aumentan desproporcionadamente los caudales, superando los niveles históricos de los afluentes del río las Ceibas y que, cuando atraviesa la zona urbana, ocasionan grandes inundaciones que afectan a las familias ribereñas. El loable Proyecto Ronda Río las Ceibas que se inició en abril de 2012, cuyo objetivo fue la construcción de dos muros laterales que tienen sus especificaciones técnicas y sus diseños propios y que se construyeron desde la desembocadura al rio Magdalena y que se tiene previsto terminarla hasta la carrera 15 (puente del batallón Tenerife), empiezan a cristalizarse con la iniciativa del gobierno departamental, de continuar este proyecto. Serán invertidos $6.000 millones en la canalización de este afluente hídrico en Neiva, cuyas obras evitarán futuras inundaciones y daños a la población en épocas de lluvia. La continuidad de las obras de control de cauce y mitigación de amenaza por inundación del mismo queda asegurada, porque será posible adelantar la construcción de la fase seis de las obras que faltan, que en febrero pasado evitaron afectaciones en la capital, luego de las crecientes del río.
Hay que destacar que la construcción de las estructuras transversales, que funcionan como disipadores de energía, para poder hidráulicamente manejar las crecientes del río, han podido minimizar el riesgo de inundación a los sectores aledaños del mismo. Además, la intencionalidad de aprovechar los espacios a lado y lado del cauce, para construir un malecón con sitios lúdicos, culturales y deportivos, que, junto con el diseño de complejos habitacionales, se le brinda a la ciudadanía una recuperación integral y un embellecimiento de un área que en otrora fuera, uno de los sectores más deprimidos de la capital huilense. Es indispensable que el gobierno nacional, cumpla con el apoyo prometido para desarrollar esta protección mural que necesita la ciudad y que no se vaya a convertir, en otras promesas que ilusionan a los huilenses, como ha sucedido en otrora. Lo que, si hay que destacar, es que cuando suceden esta clase de emergencias, conmueven la sensibilidad de todos los corazones de nuestros compatriotas, para apoyar esta justa causa. Hay que pensar hacia el futuro. Hemos sido reiterativos que no podemos esperar otra avalancha, sin que se tomen los correctivos necesarios para minimizar los riesgos a la población. Se hace necesario estructurar alternativas para evitar otros eventos naturales que provoquen esta clase de avalanchas. Igualmente, se debe desarrollar un plan integral para la recuperación y protección de las cuencas altas de los afluentes que nacen en la cordillera oriental. Para ello, debemos adoptar programas masivos de capacitación para crear y fortalecer una cultura ambiental, con todas las familias que residen en la misma, para evitar el deterioro de la zona mencionada.
