Huecos estratégicos
A pesar de que la administración municipal de Neiva está adelantando una campaña agresiva para recuperar y desarrollar el mantenimiento vial de la ciudad, que desde hace algunos lustros se encuentra deteriorada, pero que, en algunos sitios de alta circulación, la capa de asfalto ha formado unos huecos estratégicos, para que los vehículos y motociclistas caigan en ellos. Se han venido presentando algunos accidentes de tránsito por la impericia de los conductores, que por exceso de velocidad andan confiados y no tienen tiempo de esquivarlos. Éstos deben ser taponadas por el equipo de la dependencia encargada de esta labor. Esta situación no puede convertirse en un escenario de eventos, que pueden afectar el bienestar o enlutar a las familias huilenses, producto de la impericia de algunos conductores que no respetan las normas contempladas en el Código Nacional de Tránsito. Los neivanos, sabemos que por el alto flujo vehicular que presentan las escasas rutas de desplazamiento, presentan una alta vulnerabilidad en su circulación, que junto con la incultura de los conductores contribuyen crear un caos en la movilización urbana.
Otro hecho, que ha generado malestar en los habitantes, es que durante los fines de semana algunos propietarios de viviendas y de establecimientos comerciales, desarrollan obras sin los permisos legales y que con mucha irresponsabilidad y sin tener amor propio por la ciudad, dañan las vías y las dejan con huecos y en algunas ocasiones con residuos de materiales que colocan en serio peligro la circulación vial y la libre movilización peatonal. Por tal motivo, estos daños que han sido provocados por estos desadaptados sociales crean las condiciones propicias para se aumenten los riesgos y la vulnerabilidad, para que ocurran estos casos. Además, los conductores por el afán de llegar a sus destinos, de manera irresponsable y atentando contra su propia integridad física y la seguridad de los demás vehículos que circulan con los riesgos que pueden provocar choques fatales. Diariamente los medios de comunicación nos informan sobre la gravedad de los mismos, por la ocurrencia de lesionados y daños materiales que afectan el bienestar de las familias. Hemos llegado a la conclusión de que la conducción de un vehículo o una moto, se considera una actividad peligrosa y es importante que cada persona tenga conocimiento de algunos datos que lo harán reflexionar sobre la responsabilidad que tiene a la hora de manejar un vehículo y de transitar por la vía pública. Debemos asumir los roles que nos corresponde cuando circulamos por las mismas, apropiándonos de la cultura de la prevención y de la seguridad vial, para garantizar el placer y la alegría de conducir pacientemente por estas rutas de alta vulnerabilidad.
