jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-02-12 04:36

A Dios se le dan los residuos

Escrito por: Froilán Casas
 | febrero 12 de 2020

 

La historieta de la torre de Babel se repite hoy y con creces. Ya no se combate a Dios, ya no se niega a Dios, hoy se le ignora, más aún, se le desprecia. Si en el medievo el arte gótico expresaba la preeminencia de Dios en la cultura, hoy, Dios es un “artículo” de museo. ¡Pobre hombre! ¿Cuál será su futuro? El hombre, por su soberbia, no ha querido aprender que sin Dios, resulta víctima de su propio invento. ¡Pobre hombre, tan grande y tan pequeño! Hoy en la ciudad secular, no hay puesto para Dios. ¡A dónde ha llegado el irrespeto a nuestras creencias que se jura en nombre de la Constitución, fuera Dios! Las letras de los himnos de las nuevas instituciones educativas, no menciona a Dios. ¡Da vergüenza mencionar a Dios! Como van las cosas los creyentes resultaremos “bichos raros” en la nueva cultura secularizada. Bueno, este fenómeno no es nada nuevo. En la historia de la humanidad, ha habido muchos intentos por borrar a Dios de todo contexto cultural, social, político, económico, -ya conocemos sus consecuencias-. ¡Qué hombre tan terco y bruto, no ha querido aprender del pasado! Dejemos que se siga matando a Dios, ya vemos sus resultados. ¿En qué paró el destronar a Nuestra Señora de París en el emblema cultural de Francia, “Notre Dame”, para sustituirla por la diosa Razón? Barbarie, crueles asesinatos: ¡Qué paradoja! Quien impuso la guillotina, murió guillotinado. Ese fue el fin del cruel Robespierre. ¿Cuál fue el fin de los dioses y crueles emperadores romanos? Al malvado, algún día le llega la cuenta de cobro. Para el justo, según el libro Santo: el “día de Dios” es de plena luz; para el malvado, es de total oscuridad y terror. Averigüe amigo lector cuál fue el fin de tantos tristemente célebres. ¡A todo cerdo le llega su San Pedro! El mito de Prometeo que  roba el fuego a los dioses para traerlo a los hombres, se repite hoy  en forma superlativa. Hoy hay muchos cristianos vergonzantes que en ciertos escenarios se avergüenzan de ser creyentes. El Gran Gandhi decía que es mayor el pecado de los honestos cuando silencian el mal de los malvados. No olviden que quien calla, otorga. El libro Santo nos dice que quien se avergüence de Dios ante los hombres, Él también se avergonzará de él ante el Padre que está en los cielos. Un pueblo sin espiritualidad es un pueblo que mata su alma. Un bienestar económico y social sin Dios lleva a una sociedad suicida. ¿Dónde se da el mayor número de suicidios? En los llamados países nórdicos. Lo tienen todo, pero les falta Dios. ¡Cuidado! Todo fanatismo religioso es nefasto. Quienes creemos en Dios no podemos imponer a Dios. Por favor, por atracción, no por proselitismo. Esos paranoicos que se la pasan mercadeando a Dios como un “excelente producto”, son unos traficantes de Dios. No hay cosa más molesta que en un bus, en un parque, en un lugar público, le “ofrezcan” a Dios. Un cristiano resulta fascinante por su conducta. Esto sí evangeliza.