viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-11-14 07:49

Nuestra bella virreina

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | noviembre 14 de 2019

Aunque inicialmente me dio coraje que no ocupara el primer lugar, como creo que les pasó a muchos de los que estábamos viendo televisión, debo reconocer que la neivana que representó al Huila en el Reinado Nacional de la Belleza de Cartagena, María Alejandra Salazar Rojas, desempeñó un extraordinario papel.

El hecho de no haber sido la elegida no le resta ningún mérito y por el contrario la considero una ganadora. Es de resaltar la gallardía y elegancia con que recibió el fallo del jurado, que a muchos nos pareció injusto. La reina del Quindío, María Fernanda Aristizábal Correa, es muy linda y le dio a su tierra la oportunidad que nosotros esperábamos, es decir traer por primera vez la corona a un departamento que no ha conseguido nunca ese galardón.

Creo que, a pesar de su belleza, la quindiana tenía en contra que sus rasgos físicos no representan la auténtica raza colombiana, pero el jurado no pensó igual. Entre los méritos de nuestra virreina, le apunto que la vi muy bien preparada para lucirse en el evento, su vestimenta también merece elogios porque supo asesorarse y seleccionarla. Con el traje artesanal denominado “El Cóndor de los Andes”, diseñado y elaborado por José Luis Roldán, la candidata nuestra obtuvo el primer lugar.

Para la coronación también lució un diseño del creativo huilense, que con estos modelos se anota un hit. Según me cuentan quienes estuvieron en Cartagena, la candidata del Huila de 22 años de edad figuró siempre entre las favoritas del público y de la prensa por su carisma y porte. Me comentan que donde quiera que llegaba impactaba, se robaba los aplausos y en pasarela se crecía. A María Alejandra, en calidad de virreina, le depara un año de grandes retos pues tendrá que acompañar a la soberana a los eventos de caridad que realice y llevar el nombre del Huila a todos lados. Es una lástima que no haya ganado.

Como dice nuestro reinólogo y gran amigo Eduardo Labbao, quien desde luego estuvo al lado de María Alejandra acompañándola y dándole ánimo en todo el evento “nos faltaron cinco centavos para el peso”. En otra ocasión será.