¡Eso no es periodismo!
Por: Darwin Méndez Losada
La estudiante de primer semestre de Comunicación Social y Periodismo le pregunta inquieta a su maestro de periodismo investigativo:
Profesor ¿qué es ser periodista?
El docente, que se ha detenido para aclarar la interesante pregunta de su estudiante, le responde:
Ser periodista es ante todo una responsabilidad social. El maestro del periodismo Javier Darío Restrepo señalaba: “el compromiso profesional del periodista es buscar la verdad de los hechos, nunca mentir y cuando ese compromiso se hace visible, la retribución de los lectores es la credibilidad”. El periodista, además, debe ser buena persona, tener rigurosidad investigativa, ser objetivo, ser capaz de confrontar las fuentes periodísticas, poseer un pensamiento crítico y tener claro que el periodismo es en esencia “contrapoder”.
El docente hizo una pausa, la estudiante lo miraba atenta, después de dudar un instante la joven volvió a preguntar:
¿Lo que hace la señora Salud Hernández es periodismo?
¿Tú qué piensas? - repuso el docente con otra pregunta.
No – contestó ella con determinación.
¿y por qué? - indagó él nuevamente esperando el análisis de su estudiante.
Porque no es objetiva, no hay profundidad en sus temas y lo que hace, solo se ajusta a los intereses de un grupo político específico.
El docente se acercó a la joven y satisfecho con su análisis agregó:
Su trabajo está más ligado a la propaganda, utilizado como instrumento de difusión que busca justificar, en este caso, una ideología política. Una estrategia que se viene utilizando desde la primera guerra mundial, pero que se hizo fuerte con la Alemania Nazi, la Italia fascista y el franquismo en España de donde viene esta señora. Algo similar se presentó en la revolución rusa de 1917. Es la estrategia de comunicación predilecta de los totalitarismos.
La estudiante que había encendido el computador veía en la pantalla varios de los artículos y entrevistas de la señora Hernández, entonces dijo:
Es que leyendo algunos de sus artículos y mirando sus entrevistas, se evidencia que tienen el único objetivo de defender y justificar exclusivamente a un partido político. Para ella, pareciera que esa ideología es la perfección, no hay cuestionamientos ni espacio a la duda.
Tristemente existen personas que se vuelven mercenarios de la comunicación y tratan de camuflar la propaganda como algo periodístico, aprovechando los medios de comunicación afines a esas ideologías y la poca capacidad crítica de la sociedad- finalizó el docente.
Los dos se quedaron en silencio perdidos en sus reflexiones. El docente regresó al tablero donde exponía algunos de los planteamientos sobre periodismo investigativo de Ryszard Kapuscinski, pero antes de proseguir con el tema concluyó:
Afortunadamente en Colombia existen muchos periodistas que ejercen su profesión con responsabilidad y ética, entre ellos están Alberto Donadio, Daniel Samper Pizano, Daniel Coronell, y muchos otros, que exponen sus vidas por informar a profundidad, sin importar las ideologías.
El docente continuó con su clase, mientras la estudiante, con un pensamiento crítico, por cierto, reflexionó en silencio sobre las preocupaciones que la embargaban: las dificultades a las que se enfrentaría al terminar la carrera y lo poco valorada de la profesión, donde muchos jóvenes al culminar sus estudios terminaban, tristemente, al servicio de las ideologías políticas.
