Entrevista con Dios
Los “maestros de la sospecha”, -denominación hecha por el filósofo del lenguaje, el francés muerto hace unos catorce años, Paul Ricoeur-, a saber: Marx, Freud y Nietzsche, afirmaron, cada uno desde ángulos distintos la no existencia de Dios. El hombre postmoderno ha pasado de la negación de Dios a la prescindencia de Dios.
Hoy la ciudad secular no quiere saber nada de Dios, es un ateísmo mucho más cruel: no vale la pena creer en Dios. Dios no entra en la vida del hombre secular. Cada día el urbanismo va creando una ciudad sin Dios. Sin embargo, Dios existe. A lo largo de la historia el hombre ha querido borrar de su vida la existencia de Dios. Desde Prometeo encadenado que se rebeló contra Zeus al robarle el fuego a los dioses y traerlo a los hombres en la ciudad de Argos, pasando por la arrogancia humana narrada en la historieta de la Torre de Babel y llegar hasta nuestros días en donde, en algunos ambientes, se ha creado un dios gelatina que se acomoda a los intereses mezquinos del hombre; un dios plastilina, lo estiro y lo encojo a mi manera.
Pues bien, pasemos a la entrevista con Dios, de alguna manera inspirado en mensajes que encuentro en redes sociales y leídos desde mi propio horizonte hermenéutico. Soñemos, por favor. ¿Qué es lo que más le responde a la humanidad? -Que se aburren de ser niños y quieren crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. -Que desperdician la salud para hacer dinero y luego perder dinero para recuperar la salud. -Que piensen ansiosamente sobre el futuro, olvidando el presente y de esa forma no viven ni el presente ni el futuro. -Que viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubiesen vivido. Otra pregunta le hacemos a Dios. -Padre, ¿cuáles son las lecciones de vida que desea que sus hijos aprendan? -Con una sonrisa me respondió: -Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame; lo que pueden hacer es dejarse amar. -Que aprendan que lo más valioso no es lo que se tiene en la vida, sino a quien tenemos. -Que aprendan que una persona rica no es la tiene más, sino la que necesita menos.
Que aprendan que sólo se necesitan algunos segundos para herir a las personas amadas y muchos años para curarlas. -Que aprendan que el dinero puede comprarlo todo, menos la felicidad. -Que aprendan que un amigo verdadero, es alguien que sabe todo de ti y a pesar de todo te ama. -Que aprendan a disfrutar con amor el presente para saborear el futuro. -Que aprendan que la soberbia es la peor aliada del hombre. -Que aprendan que es mejor perder un minuto en la vida que la vida en un minuto. -Que aprendan esta lección: quien no vive para servir, no sirve para vivir. -Que aprendan que la mentira es la mayor profanación del otro. -Que aprendan a juzgar menos y amar más. Espero amigo lector que estas pequeñas píldoras le lleguen al corazón para su crecimiento personal y por ende social.
