Deshojando Margaritas: Cultura Ciudadana
Ahora que está saliendo una buena nómina de candidatos a la alcaldía de Neiva, me gustaría decirles que votaré por aquel que incluya en su programa de gobierno, bien clarito y sin lugar a equívocos, una propuesta seria en materia de cultura ciudadana. Cada vez me convenzo más que nuestro problema más grande en Neiva es la falta de cultura ciudadana.
Cuando respetamos el espacio de los demás y buscamos la forma de no incomodar a nuestro vecino y a las personas que circulan por la calle bien sea en carro, moto, bicicleta o a pie, estamos adelantando una gran acción en favor de nuestra sociedad. Cuando cruzamos la calle por donde es, cuando respetamos el semáforo, cuando tratamos bien a quienes circulan por nuestro lado, no sólo damos buen ejemplo y nos sentimos mejor, sino que estamos contribuyendo con un grano de arena (muy grande) para una agradable convivencia.
Cuando hacemos algo para que quienes nos rodean sean más felices, estamos siendo felices nosotros mismos. Sin duda, el tema de la cultura ciudadana tiene mucho que ver con la felicidad, incluso con la salud. Una rabieta de esas que nos dan cuando peleamos con alguien porque algo se hizo mal, causan problemas que pueden llegar a ocasionarnos hasta un infarto.
En centros educativos de países desarrollados se está trabajando con mucho empeño en el tema de la felicidad, al punto que, en Harvard, una de las universidades más prestigiosas del mundo, el curso con más popularidad y éxito enseña cómo aprender a ser más felices. La clase de sicología positiva es tomada por el 20% de los egresados de Harvard.
Esta materia que se centra en la felicidad, la autoestima y la motivación, les da a los estudiantes herramientas para conseguir el éxito y encarar la vida con más alegría.
El profesor que dicta la clase, de nombre Tal Ben Shahar, asegura que “la felicidad es el significado y el propósito de la vida, todo el objetivo y el fin de la existencia humana”. Entre sus consejos para mejorar la calidad de nuestro estado personal y que contribuyen a la generación de una vida positiva están fórmulas tan sencillas como “siempre saluda y sé amable con otras personas”.
Existen investigaciones que dicen que sonreír cambia el estado de ánimo positivamente. Fácil, pero no siempre lo hacemos.
