2020 año atípico
2020 es uno de esos años en dónde la actividad política se reduce considerablemente. Claro, es un año sin elecciones, pero más allá de que las casas políticas no se midan en las urnas, otro tipo de política estará funcionando de manera mas soterrada.
Este nuevo año coincide con el comienzo de nuevos gobiernos locales, 4 años (si es que todo termina bien), de nuevas formas y visiones de la administración pública.
También tomarán posesión de sus cargos los concejales y diputados, que, en el caso regional, en su mayoría serán caras nuevas.
¿Qué sucede por lo general los primeros años de gobierno?
Depende por supuesto de quien ocupe el nuevo cargo, de esta forma sabremos si el mandatario es de aquellos que tienen un espejo retrovisor gigante, y apelará a la vieja táctica de achacarle todos los problemas de su gobierno a la administración anterior, o por el contrario, consciente de las falencias que se hubieran podido generar seguirá adelante con su plan de gobierno.
Precisamente, el primer año estará enfocado en la consolidación del plan de gobierno a través del plan de desarrollo, razón por la cual en muchas ocasiones, los ciudadanos no alcanzan a percibir el cambio de administración de manera inmediata.
Este será también un año de expectativas y nombramientos estratégicos dentro de los gabinetes de los gobernantes, y por supuesto, para los contratistas, los contratistas de prestación de servicios.
También será interesante en materia de contratación pública, obligatoriedad del SECOP II para todas las entidades públicas, lo que conlleva a una mayor transparencia a la hora de publicar las diferentes etapas contractuales, así mismo veremos cómo implementan de manera definitiva los famosos pliegos tipo, acabando de una vez por todas con los pliegos sastre, es decir las condiciones para contratar con exigencias tan específicas que curiosamente sólo un proponente podía cumplirlas a cabalidad.
Este será el primer año desde 1998, que la primera categoría del fútbol colombiano no cuente con el Atlético Huila como equipo aspirante al título. Aún así, desde ya, como hincha, como optimista, pero también con los pies en la tierra, puedo decir que será el año para volver a ascender. Los nuevas directivos están motivados y saben de antemano que un logro de tal magnitud, tiene por supuesto, repercusiones en el ámbito político y “aspiracional”.
Esperemos que ese año 2020 coincida con un mayor entendimiento entre los diferentes sectores políticos, económicos y sociales. Que el gobierno nacional mantenga y amplíe los canales del dialogo, pero que también busque la manera de comunicar sus avances y sus logros, que se han visto opacados hasta ahora.
Agradecimientos a esta casa editorial por permitirme compartir mis ideas y comentarios sobre lo que pasa en nuestro entorno.
¡Feliz año!
