jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-01-26 10:18 - Última actualización: 2020-01-26 10:18

¿Vándalos o criminales?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 26 de 2020

Volví a sentir verdadero dolor de patria, como en ocasiones anteriores, el pasado martes, al ver las imágenes ya frecuentes de humillación, irrespeto y agresión sin límites contra indefensos policías a quienes no se les permite actuar en legítima defensa, aún cuando enfrenten un peligro inminente de perder la vida durante las llamadas protestas sociales, cuando son atacados por encapuchados que les lanzan piedras de gran tamaño, ladrillos y otros objetos con gran fuerza a menos de 1 metro de distancia, poniendo en grave peligro la integridad física de los uniformados.

El calificativo de “vándalos” (el que comete acciones propias de gente salvaje y desalmada según el diccionario de la Real Academia Española) se queda corto por las acciones criminales que realizan casi con la complacencia de las llamadas “autoridades” locales y nacionales, quienes hasta ahora no han tomado medidas eficaces para prevenir y castigar las acciones delincuenciales de esos sujetos.

Cómo es posible que los encapuchados hacen presencia, tanto en los actos de protesta o de cualquiera otra índole, ante la vista indiferente de la policía, y solamente actúa el ESMAD después de haber cometido actos criminales (intento de homicidio, obstrucción de las vías públicas, daño en cosa ajena, hurto, etc.). La señora directora de medicina legal, experta en calificar conductas delictuosas, aunque no es su función, nos podrá confirmar si el trauma ocasionado por un ladrillazo o una piedra a corta distancia se debe calificar como un intento de homicidio.

Para colmo de males, si las autoridades llegan a aprehender unos encapuchados, después de haber delinquido, ya sabemos de antemano que a las pocas horas son dejados en libertad por “ejemplares” jueces por falta de pruebas.

No entendemos cómo no se ha capturado uno solo de los grupos de organizados de encapuchados que actúan sincronizadamente en las protestas, que permita establecer el origen de su actuación y a los autores determinantes. No hemos visto ninguna protesta de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, a raíz de las agresiones de que han sido objeto los humildes integrantes de la Policía Nacional, y seguramente no lo van a hacer nunca.

Esperamos con ansiedad una verdadera política criminal del Estado frente a estos aberrantes y lamentables hechos. Creemos que mas que nuevas normas, se requiere es el ejercicio pleno de la autoridad por parte de nuestros gobernantes, quienes han sido elegidos para ello. La protesta social no podrá seguir siendo patente de corso para cometer toda clase de crímenes. ¿DE ACUERDO?

Los organismos de inteligencia del Estado, están llamados a presentar resultados prontos sobre ésta situación, en caso contrario, será tomado por la opinión pública como una muestra de incapacidad y de incompetencia. ¡NO MÁS!