viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-12-18 02:04

¡Tan lindas las palomas!

Escrito por: Froilán Casas
 | diciembre 18 de 2019

Qué fácil que es admirar sin ningún compromiso. So pretexto por defender a la fauna, estamos, en algunos casos, esclavos de la misma. Veamos ejemplos de la vida real. Hay gente sin oficio que vive alimentando a las palomas que invaden los parques y las calles: ¡Tan lindas que se ven!, ¿verdad? Y, entonces, por qué no te las llevas para tu casa y las cuidas en tu solar, en tu jardín.

Las palomas están causando muchos males a la salud; sus excrementos están haciendo capas gigantescas que afectan las viviendas, su descomposición genera olores fétidos que afectan las vías respiratorias. En nuestro caso, se acaba de hacer un mantenimiento a nuestra catedral y en términos de meses vamos a encontrar nuevamente los muros ennegrecidos y llenos de moho, de hongos que afean la hermosura de su estructura arquitectónica.

¡Tan lindas las palomas! ¿Por qué no te las llevas para tu casa y las consientes a tu antojo? ¡Tan lindas las ardillas! Estos roedores cuando invaden los cacaotales devoran las mazorcas de este hermoso producto dejando los cultivos diezmados en una buena parte, ¡pobres agricultores!, ¿en dónde queda su inversión? Estos lindos animales no se contentan con comerse una fruta sino que arruinan la mayor parte del producto en un árbol, generando abundancia de insectos que invaden la planta destruyéndola. Sí, es verdad, no hay como la agricultura libre de pesticidas, insecticidas y toda clase de químicos, pero ¿cómo hacer para combatir tantos depredadores de nuestros productos? Tan fácil que es hablar en teoría  cuando tú no eres afectado.

Si tú tienes un cultivo de aguacate, llegan las ardillas y roen cantidad de frutas sin comérseles, afectado todo el cultivo, ¡tan lindas las ardillas! Y, ¿tu inversión? Como van las cosas los ganaderos y productores de ovinos, vacunos y caprinos tendrán que salir de sus haciendas porque los ¡hermosos lobos tienen derecho a alimentarse! Con el tiempo habrá que acariciar a las hermosas serpientes con sus colores variopintos para que adornen nuestros jardines. ¿Qué pasará con nuestros niños? Creo que hemos llegado a una exageración total. Todo extremo es vicioso. Por favor, ni tan cerca que queme al santo, ni tan lejos que no lo alumbre.

Es verdad que debemos cuidar y proteger la fauna, no cabe duda; pero, por favor, el centro de la creación es el hombre. La única criatura que es imagen de Dios es el ser humano. Por supuesto, debemos tener un desarrollo sostenible, es una verdad de Perogrullo, pero por favor, primero el hombre. En este proceso ecologista, no ecológico, los seres humanos terminaremos arrodillados ante los animales.

Hoy admiramos más a la mascota que al niño que necesita nuestra protección y cuidado. Hoy es un crimen matar a un animal y se mata al niño en su proceso de gestación, ¡qué ironía! Es la trasmutación de todos los valores. Parece que estamos llegando a la hora veinticinco, la extinción de la humanidad por la maldad del mismo humano. El hombre está labrando su propia tumba. Ir contra el Creador es ir contra el mismo hombre. Dios no ha muerto.