¿Si Gorky no fuera el alcalde?
La decisión del alcalde Gorky Muñoz Calderón, de no endeudar al municipio para cambiar la bombillería del alumbrado público de Neiva, es una medida responsable. No como intentó hacerlo de frente, el ex alcalde Rodrigo Armando Lara.
Cobra vigencia este tema, tras firmarse un convenio entre el mandatario Gorky y las Empresas Públicas, EPN, por seis mil trescientos cincuenta y cinco millones de pesos, cuyo objeto es operar, intervenir, ampliar, expandir y modernizar la infraestructura del alumbrado público.
El impuesto de alumbrado público, es la única fuente que tienen los municipios para sostener este servicio, son recursos de destinación específica y única, para operar, mejorar, ampliar, expandir y modernizarlo, nada más.
Antes de irse, el alcalde Lara, trató de endeudar a Neiva por 30 mil millones, iba a dejar empeñadas las rentas del municipio por casi noventa mil millones de pesos, incluyendo unos 45 mil millones, que garantizaba el compromiso de los treinta mil millones, con sus intereses.
El pretexto modernizar la bombillería del alumbrado público, inclusive Lara alcanzó a firmar el contrato, con Iván Mauricio Lozano, representante legal del Banco BBVA, el día 9 de mayo de 2019.
Gracias a inconsistencias e ilegalidades detectadas y denunciadas a tiempo en esta columna, este proceso fue abortado, entonces cayeron rayos y centellas y casi me linchan en las redes sociales algunos funcionarios y contratistas del gobierno Lara.
Hubiera quedado el municipio sin capacidad de endeudamiento, y sin recursos para los próximos tres gobiernos, con el agravante de que Lara pretendía endeudar a Neiva, hasta cuando apenas le faltaba un mes largo para terminar su mandato, pero lo frenaron.
El convenio del alcalde Gorky Muñoz y EPN, demuestra que la modernización del alumbrado si se puede hacer con recursos propios y de manera escalonada y sin empeñar la ciudad, como lo plantee.
Ahora ¿Qué tal si el concejal Gérman Casagua hubiera sido el alcalde?, creo que estaría en dificultades. En redes sociales le pidió al alcalde Gorky “reorientar” tres mil millones de pesos del alumbrado público, para atender la emergencia por el coronavirus. Por asuntos meramente legales y creo que está equivocado.
En seco, pidió cambiarle la destinación específica a estos recursos, es decir, a violar la ley, para comprar elementos de bioseguridad, hospitalización, dotación y protección para el equipo médico de la Ese Carmen Emilia.
Cambiarle la destinación al impuesto de alumbrado es un ilícito a todas luces, por esta razón podría pensarse que hay quien o quienes juegan a ver en la cárcel o destituido al alcalde Gorky Muñoz.
El coronavirus es tema neurálgico, hay preocupación, la emergencia y la salud necesitan, pero la propuesta no tiene presentación.
Quien escuchó la propuesta de Casagua a vuelo de pájaro, la apoya, sin saber que no es viable legalmente, por el contrario, el concejal Casagua, estaría incitando al alcalde a cometer un antijurídico.
Su colega Alejandro Serna, advierte que la atención a la salud debe hacerse “sin demagogia”. Serna, es abogado, fue subgerente de EPN y asesor de Alumbrado Público, interpreta bien los artículos 365 y 366 Constitucionales, que taxativamente consideran los servicios públicos con finalidad especial y su gasto “tendrá prioridad sobre cualquier otra asignación”.
Prefiero pensar que la declaración del concejal Casagua no fue de mala fe, sino por desorientación de sus asesores. Vale la pena recalcar que la Ley 1.819/16, Art. 350 no permite la desviación de estos recursos de destinación específica y única, y no importa la gravedad de la emergencia.
El impuesto de alumbrado público deberá presupuestarse, administrarse y distribuirse conforme a su naturaleza, es decir, no podrá financiar gastos diferentes y más claro no canta el gallo.
Además, el alumbrado público transciende en el mantenimiento del orden público, que contiene bienes de seguridad, tranquilidad, salubridad, y la movilidad de personas y vehículos en horas nocturnas, según la jurisprudencia.
Hay otras fuentes que pueden dar lugar, como las rentas propias, regalías, licores y cigarrillos, juegos de apuestas y azar que van para la salud y la educación, pero no del alumbrado público.
Además, el trabajo del alcalde Gorky Muñoz viene moviéndose en otros puntos, con el fin de evitar que suceda en Neiva como en Bogotá, el saqueo de supermercados y el comercio, ante la falta de comida y atención del Estado.
