martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-13 01:16

¿Sagrado?, el hombre

Escrito por: Froilán Casas
 | marzo 13 de 2019

Para la antropología cristiana, la única criatura de la creación sagrada, el hombre, “imagen y semejanza de Dios”. El panteísmo en todo ve a Dios o a dios, depende. Dios queda diluido en la creación, no tiene identidad personal. El panteísmo es una nueva forma de ateísmo. El animismo, propio de los pueblos primigenios, sacraliza la naturaleza: los mares, los ríos, las montañas, los bosques e incluso, en ciertos casos, a algunos animales. Este enfoque tiene sus bondades, toda vez que se refleja en la conducta humana un respeto por la naturaleza; aquí el hombre no es depredador de la misma. Hoy ha aparecido un nuevo paganismo. El ecologismo, que no es lo mismo que la ecología, le está dando culto a los animales, a las plantas y, en general, a la creación. Aquí resulta el hombre al servicio de la creación y no la creación al servicio del hombre. La ecuación ha cambiado, el hombre ya no es el centro de la creación, sino una parte de la misma. Esto es cierto y no es cierto. Si es verdad que el hombre es parte de la creación, es el culmen de toda la obra creada. Maltratar la creación no es un derecho del hombre; el desarrollo debe ser sostenible sin perder el norte que el centro es el hombre.

Estamos llegando a una cultura en donde es más importante la mascota que el hombre. Las mascotas se estresan, hay que llevarlas a la guardería. Los perros no se compran, se adoptan. ¡Ah! Son personas, ¡qué pena! Aparecen personas que son admiradas porque se están ocupando en “adoptar” mascotas. Y los niños, ¿qué? ¡Qué insensibilidad!; ¡qué cambio de valores! A las mascotas se les hace duelo, en cambio a los ancianos que mueren solos, la familia descansa. ¡Qué carga!; ¿verdad? Cada vez el mundo va caminando hacia la soledad, hacia el sinsentido de la vida; cada cual haciendo su mundo. ¡Ah! Llénese de mascotas: una sociedad desalmada y sí, animalizada.

Vivir “in” es llevar la mascota a la peluquería, perdón, “salón de belleza”. Persona que se respete, debe salir el domingo o los días festivos a pasear las mascotas a los parques, eso le da un toque de clase. ¡Perfecto!, ¿quién recoge las heces? Ahora las mascotas están en la sala,  el comedor, en los buses, aviones, etc. ¡Ah! Perdón: hay que pasarlas a manteles, porque, “pobrecitas”, se estresan. Como van las cosas, mañana las parejas no tendrán hijos, sí: ¿las mascotas suplirán a los hijos? No cabe duda que se debe proteger y conservar a la naturaleza; necesitamos bellos bosques y hermosas praderas; aguas cristalinas que recorran los cauces de arroyos, quebradas y ríos. Claro que sí, todo al servicio del hombre. En la historieta bíblica de la creación, el hombre ha sido puesto en el edén -imagen de armonía y belleza-, para que lo cultive y lo haga cada día más bello. Sí, pero el hombre es el centro de la creación. Cuando se le quita vilmente la vida al hombre, Dios “protesta”: “¿Dónde está tu hermano? La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra”.


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