¿República antioqueña?
Ni la advertencia hecha por la Unión Europea de no recibirlos como nuevo Estado, ni la huida de sus bancos insignias: El Sabadell y la Caixa, evitaron que una porción del parlamento catalán junto con el gobierno de la Generalitat proclamaran la independencia de Cataluña del Reino de España.
La forma de gobierno escogida aparentemente es la república y una Asamblea Constituyente ya se está preparando para crear la Constitución del Nuevo Estado.
Carles Puigdemont logró lo que antecesores como Artur Mas y Jordi Pujol no pudieron, en medio de titubeos y la ausencia de la oposición pro España, que constituía casi la mitad de la totalidad del Parlamento.
Frente a esta situación que como todo proceso independentista genera ampolla y desasosiego, el fracaso de la España autonómica y las reminiscencias de la guerra y civil y el franquismo vuelven a tocar a la puerta del país ibérico.
Aunque parezca una noticia lejana, las consecuencias de esta decisión generan eco por estos lados. Empezando por la pérdida de Panamá que se rehúsa a desaparecer de nuestra memoria e incluso de nuestro escudo.
A pesar de ser un país tan diverso, lleno de culturas tan distintas y acentos tan diferentes que parecen lenguas separadas, la unidad de Colombia como país no está en discusión, no existe duda de que todas las regiones se sienten muy patriotas, cada una a su manera.
Ahora, es el regionalismo mal encaminado el que nos ha llevado a que se generen focos de intolerancia y riñas locales. Paisas, costeños, rolos, cada quien buscando una manera de sobresalir sobre el otro ya sea resaltando virtudes o señalando los defectos y estereotipos negativos del vecino.
Como dijera, la unidad del país parece no ser un problema mucho menos cuando hay tantas problemáticas que nos aquejan de índole económico y social.
Lo cierto es que existe en la región paisa un puñado de miembros de la sociedad civil, que se hacen llamar “República Federal de Antioquia” que ve con buenos ojos lo sucedido al otro lado del Atlántico.
Si los argumentos catalanes para la separación de España van desde lo cultural pasando por lo económico, lo que propone este reducido grupo de personas, se fundamenta en cuestiones similares.
La región paisa, que comprende no sólo Antioquia sino el eje cafetero y zonas del norte del Valle y extremo noroccidental del Tolima, contribuye ampliamente al PIB del país, sin obviar que es geográficamente diverso y con población considerable, salida al mar por el Uraba y rasgos culturales que los hacen “distintos”
Esos sentimientos de “distinción” y orgullo han calado en el imaginario de estos personajes que resaltan la cultura paisa como la epítome de una sociedad donde la familia, la tradición el empuje y el tesón del ancestro arriero marcan la diferencia.
Autores como Hector Abad Faciolince aunque no siendo parte de este movimiento, explican la herencia paisa como el resultado de la mezcla de pueblos tan cerrados y peculiares como el vasco que se asentaron en las Montañas de Antioquia haciendo de estas nuevas tierras un símil de su terruño.
Grave sería que esas ideas llegaran a calar, o que se extendieran a regiones donde la ambición de ciertos individuos pueden capitalizarla como en la costa.
No hay nada más colombiano que nuestra diversidad, no dejemos que esto cambie.
