¡Quitémonos la venda de los ojos!
Por Julio Bahamon Vanegas
“No hay peor ciego que aquel que no quiere ver, ni peor sordo que aquel que no quiere oír”. Eso dice el adagio popular. Nuevamente me refiero a uno de los editoriales que en su página virtual dio a conocer la periodista Vicky Dávila en la revista Semana hace algunos días. La investigadora y columnista narró y leyó, con pelos y señales, una columna oculta que salió a la luz pública sobre las andanzas de la vieja clase política que en los últimos cuatro años del gobierno de Juan Manuel Santos se mantuvo como fuerza aliada con el único fin de proyectar una acción encaminada a derrotar a Álvaro Uribe Vélez, o a intentar sacarlo, a como diera lugar, del escenario político en el país. Intervienen en el audio dos sujetos en su papel de calanchines, ella los llama “mensajeros” de Santos y de su corte de áulicos, a quienes se les encargo el oficio de recibir los $3.850 millones de pesos aportados por Odebrecht con destino a financiar la segunda vuelta electoral, suma que fue girada a una cuenta bancaria de uno de los testaferros, la del señor Andrés San Miguel, quien más tarde se los entregó a Esteban Moreno cercano al expresidente Santos Calderón. Tanto Sanmiguel como Moreno están llamados a juicio por la Fiscalía General para la diligencia de imputación de cargos por enriquecimiento ilícito en favor de terceros, y ellos, se sabe, conocen a ciencia cierta los pormenores de la putrefacta operación oculta. Dentro de la sucia maniobra develada por la distinguida comunicadora social están mencionados importantes dirigentes de distintos partidos que se habían amangualado en el primer gobierno de Juan Manuel Santos para derrotar al candidato del Centro Democrático, al Dr Oscar Iván Zuluaga a quien le robaron su elección de presidente de la república. Esta noticia del fraude electoral no es nueva. La conocimos desde hace al menos tres años y nada ha pasado. La pregunta que nos hacemos los colombianos de bien es la siguiente: ¿por qué los organismos de control encargados de adelantar la investigación han hecho mutis por el foro? Por eso es que afirmamos que aquí no pueden parar las denuncias de Vicky, como si nada hubiese sucedido. Se cometieron adicionalmente, se dice, un rosario de delitos de carácter penal y electoral que debe ser investigado por la Fiscalía General de La Nación, y en cuanto tiene que ver con la presunta responsabilidad del entonces presidente Santos. Si eso es cierto, La Fiscalía debe compulsar copias de la investigación ante la Comisión de acusaciones de la cámara de Representantes para que adelante la pesquisa sobre la responsabilidad del entonces presidente Santos, y para que esta corporación, si lo encuentra responsable, lo acuse a la mayor brevedad ante el Senado de Colombia y proceda a sancionarlo ejemplarmente declarándolo indigno de ejercer el cargo de presidente de Colombia. No podemos continuar cegados o temerosos ante los falsos señalamientos que los enemigos formulan en contra de nuestro Líder. Lo más humillante que le han hecho al expresidente Álvaro Uribe, además de intimidarlo, ha sido la reseña que le practicaron como si fuera el peor delincuente de la republica con lo cual han creído sus verdugos que sus amigos mermaremos nuestra obligación de defenderlo y de escribir, es mi caso, hasta el cansancio, para contribuir ante la opinión pública con juiciosos razonamientos que esclarezcan y demuestren su inocencia. Mientras tanto, le solicitamos al señor Fiscal General de la Nación, ante las denuncias formuladas en la columna de la periodista Vicky Dávila y frente a la increíble suspensión de la diligencia de imputación de cargos a Sanmiguel y a Moreno como autores materiales del delito contra el sufragio electoral y de otras transgresiones de las que tuvo conocimiento en su oportunidad, Juan Manuel Santos, que esperamos con prontitud una acción ejemplar que arroje contundentes resultados por parte del organismo investigador bajo su mando.
