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Opinión/ Creado el: 2017-10-30 07:06 - Última actualización: 2017-10-30 07:07

¿Qué  hacer?  Por quién  votar?

Escrito por: Jaime Salazar Díaz
 | octubre 30 de 2017

Es necesario pensar, antes de resolver  estas preguntas,  qué ha pasado en este país en los últimos años. La perspectiva no debe ser corta. De los últimos cuatro  o ni siquiera de los últimos diez o veinte . Debemos regresar a 1991 cuando se expidió pomposamente la última Constitución Política que pretendía cambiar este país y echarlo a andar, ahora sí, por la “senda del progreso”. De ese momento hace hoy 26 años. Acababa de ser vilmente asesinado por la mafia narcotraficante, con el brazo en alto, como señalando el futuro,   el candidato y seguro presidente, Luis Carlos Galán Sarmiento. Con él se sacrificaron las esperanzas, no solo de una familia o de un partido.  Se hundieron los sueños de una o dos –o muchas- generaciones de colombianos. Porque Luis Carlos Galán personificaba la esperanza de la nación y ante todo era el líder moral de la República.  En sus palabras había ideales, no cálculos oscuros ni engaños. Su vida era limpia y transparente,  ejemplo para la juventud que quería librarse del azote mortal de las pandillas narcotraficantes que ya habían comenzado a permear desde los ochentas las guerrillas y las instituciones colombianas.

Pero a partir de ese momento crucial el país cometió errores o tuvo mala suerte: eligió, mas por emoción que por decisión consciente,  un Presidente novato, César Gaviria, a quien no le cabía el país entero en su cabeza y de lejos no poseía la autoridad ni las cualidades de Galán: no estaba preparado para el crítico momento del país ni para tamaña responsabilidad.

Lo sucedió Samper, mas empresarial que político, elegido en reñida segunda vuelta mediante el apoyo de los dineros mafiosos de los Rodríguez Orejuela. A partir de este vergonzoso momento de la historia de Colombia el país se derrumbó moralmente. Un Congreso cómplice, lleno ya de indeseables personajes, absolvió al culpable.

Por primera vez en la historia un Presidente colombiano fue despojado de su visa de entrada a otro país, en este caso, los Estados Unidos. Baldón para Colombia. Afortunadamente lo sucedió en franca lid un presidente limpio, Andrés Pastrana, quien recuperó la dignidad de la Presidencia y en asocio con Clinton organizó el Plan Colombia con el que modernizó las Fuerzas Armadas. Había recibido el mandato de darle a las Farc la última oportunidad de entregar las armas y dejar el narcotráfico, el cual, desde hacía tiempo, venía contaminando sus filas. Tirofijo no concurrió a la cita. Sin embargo Andrés soportó 3 años de diálogos hasta que desenmascaró su juego y canceló los diálogos.

El pueblo colombiano ordenó entonces a Uribe, debilitar a las Farc para conseguir un acuerdo final con esa guerrilla. Este presidente cumplió el mandato y su palabra. Santos, que no convencía al país ni a Uribe prometió rematar la tarea y recibió entonces el apoyo de Uribe y del pueblo colombiano. Pero engañó a todos y se confabuló con Chavez, Maduro y Castro para presentar ante el mundo un show internacional que le mereció unas condecoraciones pero no la confianza del pueblo que rechazó mayoritariamente el acuerdo.

Hoy la opinión se mueve entre el rechazo y el escepticismo. Solo con el apoyo de los congresistas que venden su voto por dinero y favores del gobierno. En esta situación de mentiras, corrupción y deslealtades se requiere, se necesita un Presidente de una insoslayable fortaleza moral y dotado de una indiscutible autoridad política. Esperemos que aparezca para votar por él.


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