¿Qué hacer con el ELN?
En una verdadera afrenta diplomática se ha convertido la terminación unilateral del proceso de diálogos con el grupo narcoterrorista del ELN. Las posiciones contrarias de los gobiernos de Cuba y los países garantes para que se respeten los protocolos a pesar de su rompimiento, ha sido muy controversial. El atentado brutal que realizaron el mes anterior en las instalaciones de la Escuela de Cadetes de la Policía Francisco de Paula Santander, que dejó como saldo, 21 personas muertas, 68 heridos, daños en la infraestructura locativa de dos centenares de viviendas, generó una posición radical del gobierno nacional para sean detenidos los miembros del COCE que se encuentran en la Habana. Esta organización subversiva, jamás midió las consecuencias, ni las secuelas para su propia estructura criminal.
Lo posición insistente del gobierno nacional de ignorar los protocolos pactados con el ELN por parte del anterior gobierno, se ha vuelto un golpe a la credibilidad del Estado Colombiano, para adelantar en el futuro, cualquier dialogo de paz que se lleve a cabo. Así se torpedea cualquier intento de entablar procesos de paz. Inclusive, se puede generar algunos indicios de desestabilización de la fase de desmovilización que se ha logrado con las Farc. Consideramos que al equipo del presidente Iván Duque Márquez, debe actuar con serenidad para enrutar nuevamente la posibilidad de reiniciar este proceso, con esta organización subversiva en la Habana.
Se debe utilizar la misma metodología que se empleó con el proceso de diálogos con las Farc. Dialogar en medio del conflicto, para buscar en la mesa, la distensión del accionar violento de esta organización. A veces nos debemos tragar grandes sapos para buscar la reconciliación nacional. El ELN ha anunciado y ha continuado el endurecimiento de su actuar delictivo. Es mejor sentarse a la mesa para buscar una salida negociada al conflicto armado.
Recordemos el pasado y tortuoso proceso que se adelantó con las Farc. En medio del conflicto y de los repudiables atentados terroristas perpetrados por esta organización narcoterrorista en otrora, se logró el Acuerdo Renegociado de Paz, que, en buena parte, logró armonizar la tranquilidad y la dinámica productiva en aquellas regiones, donde operaron durante más de cinco décadas. Todos sabemos que una eventual negociación con esta organización del ELN es bastante compleja. Pero se puede lograr distensionar en el futuro su accionar belicoso. Ellos, no son unos angelitos de la guarda. Son narcoterroristas y el gobierno nacional, debe actuar duramente para combatirlos, con el fin de debilitar sus estructuras guerrilleras, para lograr a través de un diálogo, su debilitación total y su reincorporación a la civilidad colombiana.
