¿Qué hace el Infihuila?
De manera discreta, sin tanta pantalla -como es usual hoy en el sector público- sirve a los municipios, a institutos descentralizados y sociedades de economía mixta en el Huila.
La entidad nace por el año 1973 en el gobierno departamental del líder conservador y destacado senador Héctor Polanía Sánchez, vilmente asesinado por las entonces activas Farc, hoy en proceso de reinserción a la sociedad civil.
Hace, entonces, 46 años que el Infihuila, hoy bajo la dirección de Luis Alfredo Ortega Moreno, a través del sistema de créditos, con tasas de interés por debajo de las que cobra el voraz sector financiero, apoya especialmente a los entes locales con préstamos que permiten a sus gobernantes satisfacer necesidades básicas de la comunidad y dar avance a los planes de desarrollo municipal, todo traducido en discreto pero eficaz bienestar social y procura de la equidad.
Sin discriminación alguna, ni favoritismos politiqueros, es aliado importante para la puesta en marcha o la continuidad de proyectos, por ejemplo, como servicios públicos domiciliarios y saneamiento básico; prestan dineros a las empresas públicas municipales para la instalación o reposición de micromedidores, también para el montaje de redes de acueducto. Los créditos igualmente llegan para el sostenimiento de las vías terciarias, de tanta utilidad en la movilidad de nuestros maltratados y discriminados campesinos, los grandes proveedores de alimentos para quienes vivimos en los centros urbanos. Otros renglones a los que van los préstamos del Infihuila son: vivienda de interés social, salud, gas, alimentos concentrados y plantas productoras de fertilizantes.
Así las cosas, consideramos desde nuestra discreta óptica, es justo hacer este modesto reconocimiento a una entidad pública concebida con acertado criterio para que la Administración Departamental se aproxime un poco más a los habitantes de esta región tan pobre en dirigencia y tan rica en recursos naturales, no pocas veces maltratados y destruidos por bárbaras acciones de inhumanos seres que sólo buscan lucrarse como sea.
Para cerrar, bien harían los precandidatos a la Gobernación y aspirantes a las treinta y siete alcaldías del Huila en conocer esta entidad e incluir en sus proyectos y veintejulieros discursos unas propuestas que sirvan para enriquecer la dependencia que nos ocupó.
