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Opinión/ Creado el: 2018-01-22 05:35 - Última actualización: 2018-01-22 05:36

¿Por quién votar para presidente en mayo?

Escrito por: Jaime Salazar Díaz
 | enero 22 de 2018

 

Jaime Salazar Díaz

Este es el tema político del momento. Porque la elección de parlamentarios, que es antes, para marzo, no tiene hoy la menor  importancia –aunque debiera tenerla-. Los mismos congresistas, algunos, no todos, se han encargado de desacreditar la dignidad de ser miembro del Congreso, uno de tres los pilares de una democracia que se respete y la nuestra no se respeta por quienes debieran ser sus ejemplos. Volviendo al tema presidencial, no recuerdo en la historia que me ha tocado vivir, un abanico tan amplio de aspirantes posibles. Las precandidaturas, algunas válidas otras ilusas y otras por hacer “pinitos”, se jugaban con un año de anticipación y a estas alturas del partido, como en el argot deportivo, solo iban quedando dos o tres. Siempre un liberal y un conservador. A veces un  tercero de uno u otro lado que le barajaba la presidencia a su copartidario porque en disidencia se reparten los votos y gana el contendor unificado.  En la presente contienda comenzaron “cañando” con un año de anticipación alrededor de 50 aspirantes. Tal vez calculaban (con buenas razones): si Juampa llegó a Presidente…por qué no yo?  La inscripción por firmas alentó esa subienda. Al final de octubre quedaban  20. Sin embargo hoy a 4 meses de la primera vuelta, el 27 de mayo –porque no parece existir un candidato que haga “barrida y mesa limpia”  y tendrá que definirse en una segunda vuelta en junio- solo quedan 3 ó 4 posibilidades. Para que el nuevo presidente se elija de una sola vez debiera existir un líder indiscutible que alcanzara la mitad más uno de los votos sufragados. Esta cifra debería parecerse a 11 millones de votos más uno, la mitad de 22, esta última equivalente a un poco más del 60% del potencial electoral del país en este momento (36 millones), según el DANE y la Registraduría Nacional. Sin embargo los colombianos no somos los más cumplidores del deber electoral por tradición. Desde siempre somos perezosos y nunca vamos más allá del cincuenta y pico por ciento del potencial. En Europa alcanzan  porcentajes del setenta y ochenta. Esperamos que ante la variedad de candidatos y de políticas públicas expuestas por todos los medios actuales, impresos y digitales, los votantes aumenten. Esta sería una elección de una democracia  madura. Ya no hay disculpas por falta de información. Las últimas encuestas publicadas no dan más de un probable veintipico por ciento al más votado que lo dejaría a mitad del camino de ganar en la primera vuelta. La falta de definición entre los que van a votar ronda todavía un 15%. Las coaliciones más fuertes deben ser la de Iván Duque y Marta Lucía Ramírez, que ostenta los candidatos de mi predilección por su claridad política y limpia trayectoria; la de Petro y Clara López que no pudieron (el primero) con la Alcaldía de Bogotá y ahora quieren encargarse del país; Fajardo, Claudia López y Robledo, los verdes, que parecen haber llegado a su techo electoral además de contener una difícil e indefinible orientación política en su contenido. Los anima  su lema anticorrupción; y Vargas Lleras en solitario con mucha energía, una  buena experiencia y un buen balance de obras cumplidas. Debe practicar la asepsia en las filas de varios adherentes. Así las cosas por ahora, esperemos los resultados de las consultas al momento de votar en las parlamentarias.


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