miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-11-26 01:18

¿Lo ha meditado bien Sr. Alcalde? ¿Sra. Gerente de empresas?

Escrito por: Jaime Salazar Díaz
 | noviembre 26 de 2018

La decisión que deben tomar ahora, con respecto a la planta de tratamiento de las aguas negras de la ciudad – ahora llamada PTAR – con el mote benigno de “aguas residuales” es de una importancia histórica para el futuro de esta ciudad . 

Básicamente son dos los temas trascendentes que rodean el momento actual del problema –sin que sean los únicos- : 1.-la ubicación y 2.- la modalidad del tratamiento. Por informaciones de prensa y de profesionales que entienden la materia sabemos que los últimos consultores contratados insisten en la fórmula seleccionada hace unos 10 años sin mucho estudio ni adecuado sustento técnico: a la entrada de la ciudad y mediante un costoso sistema electro-mecánico impagable mensualmente por los usuarios neivanos.

Tampoco las arcas municipales estarían en capacidad de asumir esa nueva responsabilidad que afectaría la atención de otros frentes indispensables en las empobrecidas barriadas neivanas. El sitio escogido no podría tener mayores riesgos para la vida urbana. Es la llegada a Neiva por su punto mas importante: la capital del país y la gran mayoría de regiones y ciudades.

Actualmente las dichas aguas desembocan al nivel  cero del río Magdalena. Debajo del puente, en su orilla derecha. Pasan desapercibidas ¿ Qué tal  si las elevamos unos 5 m –como recomiendan los consultores- y falla el suministro eléctrico, como suele suceder aquí y en Cafarnaum, o falla el sistema electro-mecánico….y les estamos entregando a los visitantes y turistas en sus narices –a manera de recepción- un aroma “residual” de 1300 litros por segundo!  Meditemos un poco mas la solución porque nadie nos está obligando a cometer errores. Revisemos los sistemas propuestos y las modalidades y sitios de menores riesgos que podrían presentarse.

Si bien es cierto que hay un afán institucional por disminuir la contaminación de las aguas del Río de la Patria, pensemos que esa circunstancia no debe por ningún concepto sacrificar a Neiva. Una ciudad es como un gran organismo vivo de forma diversa que se acomoda al paisaje.   Por sus vías  y redes, que son sus vasos, van y vienen sus sistemas circulatorios de toda índole. Tiene una cabeza: son las áreas nobles del Parque principal  y las autoridades civiles,  religiosas y judiciales.

Tiene cuerpo,  formado por  comunas y barrios, recostados en su ríos y quebradas. En la faz de la entrada principal no se ve conveniente colocar las evacuaciones finales de este organismo. Hay serias voces en la ciudad que con argumentos técnicos y jurídicos nos han puesto a pensar sobre la validez de las conclusiones hasta ahora adoptadas. El Plan de Ordenamiento vigente –POT 2009- tiene clasificado el lote del proyecto como zona de amenaza y hace parte de la ronda hídrica del Magdalena. Su extensión no es suficiente a pesar de otras adquisiciones.

Forzar estos parámetros conlleva riesgos adicionales en materia tan delicada.  La Veeduría Ciudadana, que hasta el momento ha dado muestra de eficacia y seriedad en sus labores,  encontró que el estudio de alternativas no se llevó a cabo. O si se efectuó, la rigurosidad que pide explícitamente la norma legal no llegaría jamás a la conclusión adoptada. Señor Alcalde, en nombre de la historia de la ciudad y de su futuro amenazado, no permita que se cometa un error de una magnitud que tendrá consecuencias en varias generaciones. Con este sistema sanitario no se juega. Usted como médico lo sabe !    

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