“El Celular Robado tiene Pecado”
Coronel Nelson Quiñones Manchola
Comandante Policía Metropolitana de Neiva
El hurto de celulares se ha convertido en uno de los delitos de mayor afectación a la seguridad y convivencia ciudadana. El seguimiento y estudio de este fenómeno por el observatorio del delito de la Metropolitana, muestra en 2018 un registro de 542 celulares hurtados en los municipios de Aipe, Palermo, Rivera y Neiva, siendo lógicamente la capital Opita la más afectada con el 96%. Las modalidades más recurrentes son el raponazo con un 34% y el factor de oportunidad con el 24%. De igual forma, 289 casos han sido puestos en conocimiento de las autoridades a través de la denuncia virtual, es decir un 53% de los afectados.
La problemática va más allá de solo el hurto del equipo móvil. Detrás se esconden grupos delincuenciales con roles definidos, que van desde el uso de dispositivos que permiten modificar los sistemas de identificación del equipo (IMEI). Algunas estructuras más sofisticadas utilizan contactos para poder sacar los equipos fuera del país y comercializarlos en el exterior. Sin embargo, generalmente los actores delincuenciales cuentan con cierta infraestructura que les permite ingresar los celulares hurtados al mercado, donde los almacenan y venden como teléfonos de segunda, y algunas veces, dependiendo del estado del aparato, los comercializan como teléfonos nuevos.
Esta problemática demuestra la otra cara de la moneda, la cual está muy relacionada con la «cultura de la ilegalidad», que traducido en palabras más prácticas es la preferencia de algunas personas por adquirir elementos que han sido hurtados con el pretexto que se consiguen a muy bajo precio. Obviamente, esto constituye una conducta punible denominada «receptación» contemplada en el Código Penal Colombiano. Y que desde luego, se posiciona como la demanda que alimenta la cadena criminal, haciendo de éste un negocio ilícito, muy lucrativo.
Frente a los escenarios planteados por este fenómeno, la Policía Metropolitana viene interviniendo la problemática integralmente: primero control y disuasión del delito a través del Plan Choque 100 días -El que la hace la paga- “seguridad con legalidad”, que comenzó en agosto, dentro de la cual se ha logrado la intervención de 16 establecimientos que comercializaban de forma ilegal equipos celulares. De igual forma, en 2018 se ha logrado la recuperación de 344 celulares que habían sido hurtados, y la incautación de 1.228 sin documentos que acrediten su legal procedencia. También se destaca la captura de 119 personas en flagrancia cuando hurtaban celulares y 37 por el delito de receptación.
De otra parte, se vienen desplegando campañas de prevención y educación dejando mensajes de impacto al ciudadano: “El celular robado tiene pecado” y “El que compra lo robado participa en lo hurtado”. Con lo que se busca combatir esa cultura de la ilegalidad que dinamiza este delito y que impacte en la ruptura de cadenas criminales desde su demanda.
