¿Dónde está el debate?
Es vergonzoso, (aunque ya estemos acostumbrados) que a estas alturas de la contienda electoral, los candidatos al congreso de la República, no hayan tenido un solo debate público para poder conocer sus propuestas de campaña.
Lo que se supone debe ser el pináculo de una sociedad que vive en democracia, es dejado a un lado en favor de otros factores como el ya conocido tamal, o como sucedió en navidad, los juguetes y demás regalos.
De allí que resulte tan difícil para una persona del común saber por quien votar. ¿Cuál es mejor?, ¿En que se diferencia Gechem de Florita, o Hector Javier de Ana María?, Tal vez el nivel de amistad que tenga el elector con alguno de ellos.
Este año, como en otros años electorales, se espera una participación escasa en las urnas, con una abstención superior al 50 % , que para el censo electoral en el Departamento del Huila que está alrededor de los 800 mil ciudadanos se traduce en un poco menos de 400 mil votantes tomando decisiones para una región de un millón doscientos mil.
¿La razón? La apatía y la desilusión del electorado que está cansado de lo mismo, sumado a que nadie sabe a ciencia cierta que proponen. Y es que los eslogan de algunos no sirven de a mucho tampoco.
Es claro que es responsabilidad del elector escoger bien a su candidato, pero también lo es que la misma estructura electoral propenda por espacios de interacción entre los candidatos y la gente, y que estos no sean únicamente eventos privados donde las personas vayan obligadas a escuchar un sin numero de personajes y líderes políticos adulando y ensalzando al candidato, comités de aplausos con cero propuestas y compromisos claros . Estoy seguro de que si algún espectador de la manera mas honesta y desinteresada le preguntara a alguno de los repitentes que votó a favor de la reforma tributaria ¿por qué lo hizo? Antes de escuchar la respuesta ya lo habrán sacado del recinto tildándolo de contrario.
Por eso es que es justo y necesario un escenario neutro dónde concurran los candidatos con igualdad de condiciones para que puedan demostrar que su candidatura no fue producto del azar o de una simple coyuntura política.
Es hora de que se sepa en que se diferencian el uno del otro, no basta con infestar visualmente el Departamento con vallas, y frases de cajón como “por mi Huila lo mejor” sino por lo pronto mostrar que han hecho por la comunidad y cuál será la lucha que van a liderar, en pocas palabras, sacarlos de esa zona de confort que representa esas reuniones en plazas públicas las cuales sólo sirven para medir la capacidad de convocatoria, que resultan ser sólo una ilusión.
