viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-08 02:04

¿Disidencias o bandas criminales?

Escrito por: Julio Cesar Triana Quintero
 | octubre 08 de 2017

En unas bandas criminales amparadas en el narcotráfico y con ansias de sembrar terror para lograr respecto, se han convertido las disidencias de las antiguas FARC. Si en el pasado dudábamos de la existencia de una ideología del ya extinto grupo guerrillero, es claro que quienes siendo sus antes miembros siguieron en la ilegalidad, no son hoy otra cosa que pequeños grupos delincuenciales que atienden intereses propios de la criminalidad.

Ante los lamentables acontecimientos de violencia ocurridos en Tumaco, el puerto Nariñense, en el que, según las autoridades, los asesinatos de seis (6) personas fue obra de exguerrilleros de las FARC, es evidente que para todo el País que el actuar delincuencial de estos sujetos no tiene un interés distinto al narcotráfico y oposición al programa de erradicación que lidera el Gobierno Nacional.

Es realmente preocupante que en el sur del país se establezcan disidencias que se impongan, valiéndose de la extorsión, sembrando miedo en algunas zonas en donde la presencia del Estado es, ha sido y continúa siendo casi nula.

Es evidente que le espera al Gobierno el reto de impedir que las disidencias, que hoy se muestran como pequeñas bandas criminales que defienden los cultivos ilícitos, terminen convertidas en verdaderas estructuras armadas dueñas de determinadas zonas de nuestro territorio nacional.  Los colombianos esperamos con la firma de la paz, la desaparición definitiva de la violencia; sería el colmo que el gobierno y las autoridades permitan que pequeñas células de delincuentes impongan nuevamente el terror en el territorio Nacional.

Con todo y críticas, hay que reconocer que el estado mayor de la FARC ha expresado rechazo a estas disidencias, al tiempo que ha liderado la reinserción de sus hombres a la vida civil; más les reconocería el pueblo colombiano si ayudan al desmonte y judicialización definitiva de las tales disidencias.

No puede ser posible que a tan poco tiempo de haber conseguido un acuerdo con el más grande y antiguo grupo guerrillero y ad portas de lograr otro con el ELN, las disidencias del primero se conviertan en el estímulo negativo para lograr la paz en el país y en zonas casi olvidadas de nuestra geografía nacional.

Hay que trabajar para que la paz sea efectiva y no se quede solamente en letras y papeles, sino que las comunidades alejadas vean que realmente hay un cambio y tengan en ello un estímulo para dejar de participar en las funestas empresas ilícitas.


Comentarios