viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-25 12:54

¿Disidencia o conveniencia?

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | octubre 25 de 2017

Hay quienes de buena fe sienten alivio por ver a las FARC haciendo política y no en el monte colocando minas antipersona, secuestrando o narco traficando.

Pero sí un negocio me deja utilidades millonarias diarias, lo más probable es que no renuncie a él tan fácilmente.

Eso lo entienden muy bien las FARC, quienes nunca se han avergonzado de sus negocios turbios.

Y aunque ahora con renovado logo hayan comenzado una nueva etapa de su macabra historia, no sería nada raro que les cueste renunciar a la coca de la noche a la mañana.

Para ello, que mejor que dejar un puñado de sus hombres en el monte en acto de rebeldía mientras la cúpula tiene curules aseguradas en el Congreso de la República.

Iván Márquez y Santrich además de Timochenko conocen muy bien a su tropa, pero se hacen los desentendidos cuando los entrevistan y les dicen sus verdades en la cara.

<<Que el acuerdo de paz sólo benefició a la cúpula>>, <<que se está lavando plata>> salió a decir en televisión alias Guacho, mucho más sensato que todos sus ex camaradas juntos.

Ahora bien, los que piensen que las FARC son unos mansos borregos nuevos en el mundo de la política se equivocan.

Las FARC són mas que expertos. Su agenda internacional terminó siendo todo un éxito, ha contado siempre con el apoyo de países como Venezuela y uno que otro rebelde de la Unión Europea y adicional a ello, han logrado estar al día en la agenda política de cada Presidente que ha pasado por la casa de Nariño en los últimos 50 años.

Cuenta con un puñado de “letrados” e “intelectuales” formados en las más reconocidas instituciones de la Europa Oriental que lo único que han aprendido es a  gritar “fascista” a todo aquel que se atreva a  recordarles el prontuario criminal a los líderes del partido de la rosa color rojo sangre.

Así que si se siente aliviado de verlos en el Congreso piénselo dos veces, porque así como poseen todas las características negativas de la clase política tradicional, es decir, capacidad de mentir ante las cámaras, prometer y no cumplir e indignarse y amenzar con denunciar cuando se sienten contra las cuerdas, saben cómo usar las armas y no cabe la menor duda que volverán a acudir a ellas sino se cumplen sus exigencias al pie de la letra.

Pero a Timochenko y su combo nada les preocupa por ahora, se sienten blindados, podrán hacer política sin haber resarcido a la sociedad y para su conveniencia, se lavarán las manos de todo lo que hagan sus ex compañeros en armas, sin pronunciarse ni condenar que sigan delinquiendo.

Aun cuando la Corte Penal Internacional haya presentado serios reparos sobre la JEP, aquí todo va según lo acordado en la HABANA, es decir para felicidad del Premio Nobel, divinamente.


Comentarios