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Opinión/ Creado el: 2018-03-05 12:27 - Última actualización: 2018-03-05 07:30

“Democracia participativa”  en reversa

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 05 de 2018

Por Aurelio Suárez Montoya

No solo la vergonzosa y vergonzante decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre la Revocatoria del mandato de Enrique Peñalosa en Bogotá constituye una “democracia solo cuando nos conviene” – como dijo un editorial de El Espectador- sino que muchas otras expresiones igualmente antidemocráticas van configurando una reversión clara de la muy promovida “democracia participativa”.

Fue vergonzosa, y este no es tema que solo incumba a la ciudadanía bogotana, porque es de conocimiento público que el CNE, donde arraigados politiqueros, engavetando los procesos y “creando trabas” adicionales como denuncia el editorial mencionado, están aposentados, y al parecer sin contrapeso alguno, haciendo y deshaciendo en un tema central para el sistema político nacional.

Grave lo denunciado por el magistrado Novoa que, cuando se leyó el apartado de la Ley que no limita a las organizaciones sociales como Sintratelefonos en sus contribuciones a la iniciativa derogatoria, seis magistrados hicieron sordina y la metieron en el congelador de una “investigación exhaustiva” de las cuentas de financiación de la que saldrá o muerta o insustancial cuando no tenga aplicación. 

Y vergonzante porque el abogado de Peñalosa, ex magistrado constitucional Sierra Porto, ahora en oficio de envolatar derechos fundamentales, recriminó al CNE por no haber hundido ipso facto esta iniciativa ciudadana. El  Consejo se resistió al petitorio de Sierra y, acudiendo a una hoja de parra para cubrir vergüenzas,  más bien optó por recorrer el camino del “abandono” de la Revocatoria en una investigación sin final.  

Pero no solo el CNE está en el reversazo democrático. El gobierno de Juan Manuel Santos anda en una cruzada por volver insignificantes, ahogándolas por falta de presupuesto, las consultas populares en municipios y departamentos  sobre el uso del suelo en sus teritorios. Tiene que ver con eliminar el poder soberano popular en cuanto a megaproyectos petroleros, mineros o sobre las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico (Zidres) cuya instalación también quedó en manos de los habitantes de las regiones según fallo reciente de la Corte Constitucional Y tal parece que la guadaña se puede extender a las consultas previas obligatorias, acorde con el vinculante convenio 169 de la OIT, a las comunidades indígenas cuando se pueda presentar afectación a sus derechos colectivos y a los recursos naturales de sus entornos. En esas mismas diligencias están algunos candidatos presidenciales como Germán Vargas.

¿Cuál la causa para restar valor a la publicitada democracia participativa? Sin duda corresponde a las estructuras de poder que predominan en la Capital – como lo demuestro en mi libro “Bogotá en el limbo”- y también a los intereses de poderosas compañías del sector minero-energético y del gobierno que las ha convertido en protagonistas del modelo económico de capital extranjero. Aquí la omnipotencia del dinero prima sobre la voluntad ciudadana.

¿Hay efectos previsibles del reversazo en democracia? La sociedad busca maneras de expresarse aun cuando se les cierren las formas prometidas en los distintos arreglos sociales: buscando elegir a quienes se asumen como la voz de los que no la tienen o movilizándose mediante otros mecanismos o –vaya a saberse- en explosiones sociales que ocurren de cuando en vez en la historia, cuando hay “días que pasan como años”. Estará por verse.  


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